Protecção e segurança
Deus é nosso protetor e refúgio seguro. Em todas as circunstâncias, a Bíblia nos assegura que o Senhor guarda, sustenta e protege aqueles que nele confiam.
Deus, a nossa fortaleza
O Senhor é refúgio e fortaleza, socorro bem presente na angústia. Quem habita no esconderijo do Altíssimo descansa à sombra do Todo-Poderoso.
1 (2) Nuestro Dios es como un castillo
que nos brinda protección.
Dios siempre nos ayuda
cuando estamos en problemas.
1 (2) Nuestro Dios es como un castillo
que nos brinda protección.
Dios siempre nos ayuda
cuando estamos en problemas.
Vivamos bajo el cuidado
del Dios altísimo;
pasemos la noche bajo la protección
del Dios todopoderoso.
Él es nuestro refugio,
el Dios que nos da fuerzas,
¡el Dios en quien confiamos!
solo bajo su protección
podemos vivir tranquilos,
pues nunca deja de cuidarnos.
Tal vez a nuestra izquierda
veamos caer miles de muertos;
tal vez a nuestra derecha
veamos caer diez mil más,
pero a nosotros nada nos pasará.
El Dios altísimo
es nuestro refugio y protección.
Por eso ningún desastre
vendrá sobre nuestros hogares.
1 (1b) Dios mío,
tú eres mi luz y mi salvación;
¿de quién voy a tener miedo?
Tú eres quien protege mi vida;
¡nadie me infunde temor!
1-2 (2-3) Solo Dios me da tranquilidad,
solo él puede salvarme;
solo él me da su protección,
¡jamás seré derrotado!
9-10 (10-11) Tú, Dios mío,
proteges a los que son maltratados
y los libras de la angustia.
Los que te conocen
confían en ti,
pues nunca los abandonas
cuando te buscan.
O escudo do Senhor
Deus nos rodeia com sua proteção como um escudo. Ele é rocha, baluarte e libertador. Sua fidelidade nos cobre e nos guarda.
3 (4) Solo tú, Dios mío,
me proteges como un escudo;
y con tu poder
me das nueva vida.
1 (2) Dios mío,
son muchos mis enemigos;
son muchos los que me atacan,
2 (3) son muchos los que me dicen
que tú no vas a salvarme.
3 (4) Solo tú, Dios mío,
me proteges como un escudo;
y con tu poder
me das nueva vida.
4 (5) A gritos te llamo,
y desde tu templo me respondes.
5 (6) Yo me acuesto,
y me duermo,
y vuelvo a despertar,
porque tú vigilas mi sueño.
6 (7) No me asustan los muchos enemigos
que me tienen acorralado.
28-30 (29-31) Dios mío,
tú alumbras mi vida,
tú iluminas mi oscuridad.
Con tu ayuda venceré al enemigo
y podré conquistar sus ciudades.
Tus enseñanzas son perfectas,
tu palabra no tiene defectos.
Tú proteges como un escudo
a los que buscan refugio en ti.
35 (36) Tú me das tu protección;
me salvas con tu gran poder
y me concedes la victoria.
36 (37) Me despejas el camino
para que no tenga yo tropiezos.
1 (1b) ¡Bendito seas,
mi Dios y protector!
¡Tú me enseñas a luchar
y a defenderme!
¡Tú me amas y me cuidas!
Eres mi escondite más alto,
el escudo que me protege,
¡el Dios que me permite reinar
sobre mi propio pueblo!
A los reyes les das la victoria,
y al rey David lo libras
de morir a filo de espada.
11 (12) Pero que vivan alegres
todos los que en ti confían;
¡que siempre canten de alegría
bajo tu protección!
¡Que sean felices
todos los que te aman!
12 (13) Tú, Dios mío,
bendices al que es bueno,
y con tu amor lo proteges.
Dios mío,
yo te llamo porque me respondes.
Te ruego que me escuches
y que atiendas mis ruegos.
¡Demuéstrame que me amas!
Yo sé que tienes poder
para salvar de sus enemigos
a quienes buscan refugio en ti.
Cuídame como a tus propios ojos,
pues me atacan los malvados;
escóndeme bajo tus alas,
pues los que quieren matarme
ya me tienen rodeado.
7 (8) El rey confía en tu amor,
y tú, Dios altísimo,
no lo dejarás fracasar.
8-9 (9-10) Rey mío,
cuando tú te hagas presente,
apresarás con tu poder
a todos tus enemigos;
¡apresarás a los que no te quieren
y les prenderás fuego!
Acabarás con ellos,
¡en tu enojo los consumirás!
Tú eres mi refugio;
tú me libras del peligro,
por eso, con voz fuerte,
canto y festejo mi liberación.
Segurança e provisão
O Senhor supre todas as necessidades dos seus filhos. Quem busca o Reino primeiro não precisa temer — nada faltará aos que temem ao Senhor.
1 (1b) Tú, Dios mío, eres mi pastor;
contigo nada me falta.
8-10 (9-11) Dios bendice
a los que en él confían.
Ustedes, pueblo de Dios,
vengan y prueben su bondad;
verán que a quienes lo adoran
nunca les falta nada.
Los ricos pasarán hambre,
pero a los que confían en Dios
nunca les faltará nada bueno.
Tú debes confiar en Dios.
Dedícate a hacer el bien,
establécete en la tierra
y mantente fiel a Dios.
Ni antes cuando era joven,
ni ahora que ya soy viejo,
he visto jamás gente honrada
viviendo en la miseria,
ni tampoco que sus hijos
anden pidiendo pan.
Por eso, de sus riquezas maravillosas mi Dios les dará, por medio de Jesucristo, todo lo que les haga falta.
Cristo me da fuerzas para enfrentarme a toda clase de situaciones.
»Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey, y que hagan lo que él les pide. Dios les dará a su tiempo todo lo que necesiten.
No los imiten, porque Dios, nuestro Padre, sabe lo que ustedes necesitan, aun antes de que se lo pidan.
»Pidan a Dios, y él les dará. Hablen con Dios, y encontrarán lo que buscan. Llámenlo, y él los atenderá. Porque el que confía en Dios recibe lo que pide, encuentra lo que busca y, si llama, es atendido.
»Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, con mayor razón Dios, su Padre que está en el cielo, dará buenas cosas a quienes se las pidan.
Guarda e livramento
O anjo do Senhor acampa ao redor dos que o temem e os livra. Deus promete guardar todas as nossas saídas e entradas para sempre.
7 (8) Dios envía a su ángel
para que salve del peligro
a todos los que lo honran.
22 (23) Dios siempre salva a los suyos;
los que confían en él
no sufrirán ningún castigo.
1 (1b) Dirijo la mirada a las montañas;
¿de dónde vendrá mi ayuda?
Mi ayuda viene de Dios,
creador del cielo y de la tierra.
Dios jamás permitirá
que sufras daño alguno.
Dios te cuida y nunca duerme.
¡Dios cuida de Israel,
y nunca duerme!
Dios te cuida y te protege;
Dios está siempre a tu lado.
Durante el día,
el sol no te quemará;
durante la noche,
no te dañará la luna.
Dios te protegerá
y te pondrá a salvo
de todos los peligros.
Dios te cuidará
ahora y siempre
por dondequiera que vayas.
1 (1b) Cuídame, Dios mío,
porque en ti busco protección.
1 (1b) Cuídame, Dios mío,
porque en ti busco protección.
Yo siempre te tengo presente;
si tú estás a mi lado,
nada me hará caer.
Yo siempre te tengo presente;
si tú estás a mi lado,
nada me hará caer.
1 (2) Que Dios te responda
cuando te encuentres en aprietos;
que el Dios de Israel
te brinde su protección.
2 (3) Que Dios te envíe su ayuda
desde su santuario;
que Dios te dé su apoyo
desde Jerusalén.
¡Líbrame de ellos!
¡No me hagas pasar vergüenza!
¡No dejes que me maten,
porque en ti busco refugio!
En ti he puesto mi confianza.
Mi honradez y mi inocencia
me harán salir victorioso.
De nada sirven los caballos
para ganar una guerra,
pues a pesar de su fuerza
no pueden salvar a nadie.
Pero tú cuidas siempre
de quienes te respetan
y confían en tu amor.
En tiempos de escasez,
no los dejas morir de hambre.
Tú nos das tu ayuda,
nos proteges como escudo.
Por eso confiamos en ti.
Confiança inabalável
Melhor é confiar no Senhor do que confiar no homem. Quem anda em integridade anda seguro, e a torre forte do nome do Senhor protege o justo.
Dios está conmigo:
no tengo miedo.
Nadie puede hacerme daño,
Vale más confiar en Dios
que confiar en gente importante.
Dios es como una alta torre;
hacia él corren los buenos
para ponerse a salvo.
Dios es como una alta torre;
hacia él corren los buenos
para ponerse a salvo.
El que obedece a Dios
ya tiene un poderoso protector
para él y para sus hijos.
Dios siempre estará a tu lado
y nada te hará caer.
El que vive honradamente
lleva una vida tranquila.
El que es sinvergüenza
un día será descubierto.
»Toda palabra de Dios
ha pasado la prueba de fuego.
Dios protege como escudo
a los que buscan su protección.
»Toda palabra de Dios
ha pasado la prueba de fuego.
Dios protege como escudo
a los que buscan su protección.
Al bueno lo protege su honradez;
al pecador lo arruina su maldad.
Los buenos comen hasta llenarse,
pero los malvados se quedan con hambre.
Solo Dios puede hacerte sabio;
solo Dios puede darte conocimiento.
Dios ayuda y protege
a quienes son honrados
y siempre hacen lo bueno.
Dios cuida y protege
a quienes siempre lo obedecen
y se preocupan por el débil.
Prever el peligro y evitarlo
es actuar con inteligencia;
hay que ser muy tonto
para no preverlo ni evitarlo.
A los soldados les toca
preparar sus caballos para el combate;
pero Dios es quien decide
a quién darle la victoria.
Y sobre todas las cosas,
cuida tu mente,
porque ella es la fuente de la vida.
A presença protetora
O Senhor prometeu estar conosco e nunca nos desampara. Ele é como sombra à nossa direita e fortaleza em todo o tempo.
Sean fuertes y valientes, pues Dios peleará por ustedes; no tengan miedo de esos países, porque Dios no los abandonará».
Dios es el Dios eterno,
y siempre te protegerá;
pondrá en fuga a tus enemigos,
para que los destruyas.
A la tribu de Benjamín le dijo:
«Dios te ama y te protege;
¡Dios siempre habitará en tus montañas!»
Sin embargo,
nadie ha hecho un arma
capaz de destruirte.
»Israel, tú harás callar
a todo el que te acuse,
porque yo, el único Dios,
hago triunfar a los que me adoran.
Te juro que así será».
Dios hará vivir en paz
a quienes le son fieles
y confían en él.
y seguiré haciendo lo mismo
hasta que lleguen a viejos
y peinen canas;
los sostendré y los salvaré
porque yo soy su creador.
Yo protegeré a Jerusalén
como protege el pájaro a su nido:
¡yo la cuidaré y la salvaré!
Yo soy el Dios todopoderoso,
y les juro que así lo haré».
y aprendan a hacer lo bueno!
Ayuden al maltratado,
traten con justicia al huérfano
y defiendan a la viuda.
"Vengan ya, vamos a discutir en serio,
a ver si nos ponemos de acuerdo.
Si ustedes me obedecen, yo los perdonaré.
Sus pecados los han manchado
como con tinta roja;
pero yo los limpiaré.
¡Los dejaré blancos como la nieve!
"Entonces comerán
de lo mejor de la tierra;
pero si siguen siendo rebeldes,
morirán en el campo de batalla.
Les juro que así será"».
Moisés les respondió:
—¡Tranquilos, no tengan miedo! Ustedes no se preocupen, que van a ver cómo nuestro Dios los va a salvar. A esos egipcios que hoy ven, no volverán a verlos nunca más, porque Dios peleará por ustedes.
Nuestro Dios es bondadoso
y cuida de los que en él confían.
En momentos de angustia,
él nos brinda protección.
Promessas de cuidado
Deus garante que nem um fio de cabelo cairá sem sua permissão. Ele deseja que vivamos em paz, confiança e segurança total nele.
»Dos pajaritos no valen más que una moneda. Sin embargo, ningún pajarito muere sin que Dios, el Padre de ustedes, lo permita. ¡Dios sabe hasta cuántos cabellos tienen ustedes en la cabeza! Por eso, no tengan miedo. Ustedes valen mucho más que todos los pajaritos.
Jesús les contestó:
—Les aseguro que si ustedes tienen confianza y no dudan del poder de Dios, todo lo que pidan en sus oraciones sucederá. Hasta podrían hacer lo mismo que yo hice con la higuera, y más todavía. Si le dijeran a esta montaña: "Quítate de aquí y échate en el mar", ella los obedecería.
Todo el mundo los odiará por ser mis discípulos. ¡Pero no se preocupen! Si ustedes se mantienen firmes hasta el fin, se salvarán.
Luego, Jesús les preguntó a sus discípulos:
—¿Recuerdan cuando los envié a anunciar las buenas noticias y les dije que no llevaran dinero, ni mochila ni sandalias? Díganme, ¿les hizo falta algo?
Ellos le respondieron:
—No Señor, nada nos faltó.
Solo nos queda decir que, si Dios está de nuestra parte, nadie podrá estar en contra de nosotros.
Por eso, podemos repetir con toda confianza lo que dice la Biblia:
«No tengo miedo.
Nadie puede hacerme daño
porque Dios me ayuda.»
Por eso, obedezcan a Dios. Háganle frente al diablo, y él huirá de ustedes.
Por eso, debemos mantenernos alerta y vivir correctamente, y no tan despreocupados como viven algunos.
Fidelidade e aliança
Deus é fiel à sua aliança. Ele protege cada promessa que faz e guarda os seus como a menina dos seus olhos.
Pero el Señor Jesucristo les dará una firme confianza y los protegerá del mal, porque él siempre cumple lo que dice.
Y nos dará lo que le pidamos, porque obedecemos sus mandamientos y hacemos lo que a él le agrada.
Confiamos en Dios, pues sabemos que él nos oye, si le pedimos algo que a él le agrada. Y así como sabemos que él oye nuestras oraciones, también sabemos que ya nos ha dado lo que le hemos pedido.
Sabemos que los hijos de Dios no pecan porque Jesucristo, el Hijo de Dios, los cuida, y el diablo no puede hacerles daño.
»Padre celestial, dentro de poco ya no estaré en el mundo, pues voy a donde tú estás. Pero mis seguidores van a permanecer en este mundo. Por eso te pido que los cuides, y que uses el poder que me diste para que se mantengan unidos, como tú y yo lo estamos. Mientras yo estaba con ellos, los cuidé con el poder que me diste, y ninguno dejó de confiar en mí. El único que nunca creyó en mí fue Judas. Así se cumplió lo que dice la Biblia.
No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas de Satanás.
Dios de Israel,
solo tú eres Dios;
¡solo tú puedes protegernos!
Te ruego que los bendigas para que siempre te sirvan. Tú eres Dios, y lo que dices es verdad. Por eso estoy seguro de que cumplirás lo que has prometido. También sé que si tú los bendices, ellos te servirán para siempre».
Luego puso guardias entre los arameos que vivían en Damasco, y también ellos tuvieron que reconocer a David como rey y empezar a pagarle impuestos.
David tomó los escudos de oro que traían los oficiales de Hadad-ézer, y se los llevó a Jerusalén. También se llevó todo el bronce de las ciudades que gobernaba Hadad-ézer, desde Betá hasta Berotai. Así fue como Dios le daba siempre la victoria a David.
Yo soy quien siempre te ha cuidado, y te ha ayudado a derrotar a tus enemigos. Y soy también quien te hará muy famoso en este mundo.
Si ustedes obedecen mis leyes y cumplen mis mandamientos, vivirán tranquilos en el país,
Y esta es mi promesa: Nunca más volveré a destruir la tierra con una inundación tan terrible».
¡Dios nunca hace nada
sin comunicarlo a sus profetas!
Provisão diária
Deus satisfaz os desejos do coração dos seus filhos. Ele abençoa, renova as forças e sustenta dia após dia quem nele confia.
11 (12) Y tú, Dios mío,
no me dejes sin tus cuidados;
por tu gran fidelidad,
nunca dejes de protegerme.
22-23 (23-24) Dios mío,
¡tú echarás a los malvados
hasta el fondo de la tumba!
¡Esos asesinos mentirosos
no vivirán ni la mitad de su vida!
Mi amigo, te aconsejo
que pongas en manos de Dios
todo lo que te preocupa;
¡él te dará su apoyo!
¡Dios nunca deja fracasar
a los que lo obedecen!
¡Por eso siempre confío en él!
16-17 (17-18) Yo, por mi parte,
te alabaré en la mañana
por tu poder y por tu amor.
Tú eres el Dios que me protege;
tú eres el Dios que me ama.
Por eso te cantaré himnos,
porque eres mi fortaleza,
porque has sido mi refugio
en momentos de angustia.
11 (12) Concédele al rey
y al pueblo que te adora
alabarte y alegrarse en ti,
pero a los mentirosos,
¡tápales la boca!
4 (5) ¡Cantemos himnos a Dios!
¡Sí, cantémosle al que manda la lluvia!
¡Hagamos fiesta en su presencia!
¡Él es el Dios de Israel!
5 (6) Dios, que vive en su santo templo,
cuida a los huérfanos
y defiende a las viudas;
19 (20) ¡Bendito seas siempre, nuestro Dios!
Tú, Dios y salvador nuestro,
nos ayudas en nuestros problemas.
10 (11) Yo soy tu Dios;
yo te saqué de Egipto.
Dime qué quieres comer,
y te lo daré de sobra.
11 (12) Señor y Dios nuestro,
tú nos das calor y protección;
nos das honor y gloria.
Tu bondad no tiene medida
para los que siempre hacen lo bueno.
Tú amas y proteges
a quienes odian el mal y te obedecen;
tú los libras de los malvados;
que protege a los indefensos.
Yo no tenía quien me defendiera,
y él vino en mi ayuda.
Dios mío,
tú has sido bueno conmigo;
ya puedo dormir tranquilo.
Me libraste de la muerte,
me secaste las lágrimas,
y no me dejaste caer.
Mientras tenga yo vida,
siempre te obedeceré.
Confío en ti, mi Dios,
aunque reconozco
que estoy muy afligido.
¡Déjenme solo, gente malvada!
¡Los odio porque no son sinceros!
Pero a ti, Dios mío, te amo
y quiero seguir tus enseñanzas.
Tú me das refugio y protección;
tus promesas me llenan de esperanza.
1 (1b) Si Dios no construye la casa,
de nada sirve que se esfuercen
los constructores.
Si Dios no vigila la ciudad,
de nada sirve que se desvelen
los vigilantes.
Aquí haré que renazca
el poder de David,
el rey que yo elegí;
aquí reinarán para siempre
sus descendientes.
Sobre la cabeza de David
brillará siempre la corona;
sobre la cabeza de sus enemigos
brillará la vergüenza».
Dios mío,
tú cumplirás en mí
todo lo que has pensado hacer.
Tu amor por mí no cambia,
pues tú mismo me hiciste.
¡No me abandones!
De buena gana abres la mano,
y das de comer en abundancia
a todos los seres vivos.
Dios hizo el cielo y la tierra,
el mar y todo lo que hay en él.
Dios siempre cumple sus promesas:
hace justicia a los que son maltratados
por los poderosos,
da de comer a los hambrientos,
y pone en libertad a los presos.
Dios da vista a los ciegos,
levanta a los caídos
y ama a los justos.
Dios cuida de la gente sin patria,
y sostiene a huérfanos y a viudas.
Dios hace que fracasen
los planes de los malvados.
8 (9) Cuando me acuesto,
me duermo enseguida,
porque solo tú, mi Dios,
me das tranquilidad.
Protéjanse con la armadura que Dios les ha dado, y así podrán resistir los ataques del diablo.
Protéjanse con la armadura que Dios les ha dado, y así podrán resistir los ataques del diablo. Porque no luchamos contra gente como nosotros, sino contra espíritus malvados que actúan en el cielo. Ellos imponen su autoridad y su poder en el mundo actual.
Yo les respondo: "No es fácil que alguien me robe; sin embargo, ¡ustedes me han robado!"
»Todavía se atreven a preguntarme: "¿Y qué te hemos robado?" Pues escúchenme bien: ¡Me han robado porque han dejado de darme el diezmo y las ofrendas! Todos ustedes, como nación, me han robado; por eso yo los maldigo a todos ustedes, también como nación.
»Traigan a mi templo sus diezmos, y échenlos en el cofre de las ofrendas; así no les faltará alimento. ¡Pónganme a prueba con esto! Verán que abriré las ventanas del cielo, y les enviaré abundantes lluvias.
Yo los dejaré vivir alrededor de mi monte, y les enviaré abundantes lluvias en el momento oportuno.
La sabiduría protege, y el dinero también, pero la sabiduría nos permite llegar a viejos.
De la misma manera, el Señor Jesús mandó que los que anuncian la buena noticia vivan de ese mismo trabajo.
Porque todos los males comienzan cuando solo se piensa en el dinero. Por el deseo de amontonarlo, muchos se olvidaron de obedecer a Dios y acabaron por tener muchos problemas y sufrimientos.
A los que tengan hambre les daré de comer, y a los que tengan sed les daré de beber».
Por eso mismo estoy sufriendo ahora. Pero no me avergüenzo de lo que me pasa, porque yo sé bien en quién he puesto mi confianza. Estoy seguro de que él tiene poder para hacer que la buena noticia se siga anunciando hasta que llegue el fin del mundo.