Purificação
A purificação é um tema central na Bíblia. Deus nos chama a sermos limpos — não apenas externamente, mas no coração, na mente e em toda a conduta de vida.
Purificados pelo sangue de Cristo
O sangue de Jesus nos purifica de todo pecado. Sua morte na cruz é o sacrifício perfeito que nos torna limpos diante de Deus.
Pero si vivimos en la luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesús, su Hijo, nos limpia de todo pecado.
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.
¡cuánto más la sangre de Cristo, que por medio del Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará de obras muertas nuestra conciencia, para que sirvamos al Dios vivo!
Él es el resplandor de la gloria de Dios. Es la imagen misma de lo que Dios es. Él es quien sostiene todas las cosas con la palabra de su poder. Después de llevar a cabo la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la derecha de la Majestad, en las alturas,
quien se dio a sí mismo por nosotros para rescatarnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.
Purificação interior
Deus cria em nós um coração puro. A purificação começa no interior — nos pensamentos, intenções e motivações do coração.
Dios mío,
¡crea en mí un corazón limpio!
¡Renueva en mí un espíritu de rectitud!
Plegaria de un pecador
Dios mío,
por tu gran misericordia, ¡ten piedad de mí!;
por tu infinita bondad, ¡borra mis rebeliones!
Lávame más y más de mi maldad;
¡límpiame de mi pecado!
Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Límpiense las manos, pecadores! Y ustedes, los de doble ánimo, ¡purifiquen su corazón!
Amados míos, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, y perfeccionémonos en la santidad y en el temor de Dios.
Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser. Pero sabemos que, cuando él se manifieste, seremos semejantes a él porque lo veremos tal como él es.
Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.
Lavados pela Palavra
A Palavra de Deus e o batismo nos purificam. Jesus disse: 'Vós já estais limpos pela palavra que vos tenho falado.'
Ustedes ya están limpios, por la palabra que les he hablado.
Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,
para santificarla. Él la purificó en el lavamiento del agua por la palabra,
¿Qué esperas, entonces? ¡Levántate y bautízate, e invoca su nombre, para que quedes limpio de tus pecados!"
Todo esto es símbolo del bautismo (el cual no consiste en lavar las impurezas del cuerpo sino en el compromiso ante Dios de tener una buena conciencia) que ahora nos salva por la resurrección de Jesucristo,
¡Lávense! ¡Límpiense! ¡Aparten de mi vista sus malas acciones! ¡Dejen de hacer lo malo
aunque también decía que lo que contamina es lo que sale de la persona.
Porque de adentro del corazón humano salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los homicidios,
los adulterios, las avaricias, las maldades, el engaño, la lujuria, la envidia, la calumnia, la soberbia y la necedad.
Todos estos males vienen de adentro y contaminan a la persona.