Recompensa
Deus recompensa os que o buscam com fé. A Bíblia está repleta de promessas de recompensa para os fiéis, os generosos, os perseverantes e os que servem ao Senhor de todo coração.
Deus recompensa a fé
Sem fé é impossível agradar a Deus, porque quem dele se aproxima precisa crer que Ele existe e recompensa os que o buscam diligentemente.
Sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe, y que sabe recompensar a quienes lo buscan.
Enfrentando las pruebas
Dichoso el que hace frente a la tentación; porque, pasada la prueba, se hace acreedor a la corona de vida, la cual Dios ha prometido dar a quienes lo aman.
Si alguno de ustedes requiere de sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios se la da a todos en abundancia y sin hacer ningún reproche.
»Pero si estando allí buscas al Señor tu Dios, lo hallarás, siempre y cuando lo busques con todo tu corazón y con toda tu alma.
La oración, y la regla de oro
»Pidan, y se les dará, busquen, y encontrarán, llamen, y se les abrirá.
Por tanto, les digo: Todo lo que pidan en oración, crean que lo recibirán, y se les concederá.
Recompensa pelo serviço
O Senhor vê cada ato de fidelidade e promete galardão aos que servem com dedicação. O servo bom e fiel será honrado.
Y su señor le dijo: "Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor."
Y todo lo que hagan, háganlo de corazón, como para el Señor y no como para la gente,
porque ya saben que el Señor les dará la herencia como recompensa, pues ustedes sirven a Cristo el Señor.
Así que, amados hermanos míos, manténganse firmes y constantes, y siempre creciendo en la obra del Señor, seguros de que el trabajo de ustedes en el Señor no carece de sentido.
No nos cansemos, pues, de hacer el bien; porque a su tiempo cosecharemos, si no nos desanimamos.
Muchos de los que ahora son los primeros, serán los últimos; y los que ahora son los últimos serán los primeros.
en el cual pagará a cada uno conforme a sus obras.
Generosidade e provisão
Quem dá com generosidade receberá em abundância. Deus supre todas as necessidades segundo as suas riquezas em glória.
Den, y se les dará una medida buena, incluso apretada, remecida y desbordante. Porque con la misma medida con que ustedes midan, serán medidos.»
Y si ustedes tratan bien solo a quienes los tratan bien a ustedes, ¿qué mérito tienen? ¡Hasta los pecadores hacen lo mismo!
Sanen enfermos, limpien leprosos, resuciten muertos y expulsen demonios. Den gratuitamente lo que gratuitamente recibieron.
Y Dios es poderoso como para que abunde en ustedes toda gracia, para que siempre y en toda circunstancia tengan todo lo necesario, y abunde en ustedes toda buena obra;
Las obras del malvado tienen ganancia engañosa;
sembrar la justicia tiene un premio seguro.
El Señor recompensa a los que le temen
con riquezas, honra y vida, si son humildes.
No te apartes de la misericordia y la verdad;
átalas alrededor de tu cuello,
escríbelas en la tabla de tu corazón.
Así contarás con el favor de Dios,
y con una buena opinión ante los hombres.
Los obsequios te allanan el camino
y te llevan ante grandes potentados.
O que Deus reservou para os seus
Olhos não viram, ouvidos não ouviram o que Deus preparou para os que o amam. Suas recompensas eternas superam toda imaginação.
Como está escrito:
«Las cosas que ningún ojo vio, ni ningún oído escuchó,
ni han penetrado en el corazón del hombre,
son las que Dios ha preparado para los que lo aman.»
Pido también que Dios les dé la luz necesaria para que sepan cuál es la esperanza a la cual los ha llamado, cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,
Partícipes de la naturaleza divina
Todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia.
Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado.
El que no nos negó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás. Más bien, el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que fluya para vida eterna.»
Hasta ahora nada han pedido en mi nombre; pidan y recibirán, para que su alegría se vea cumplida.
Pero les digo la verdad: les conviene que yo me vaya; porque si no me voy, el Consolador no vendrá a ustedes; pero si me voy, yo se lo enviaré.
¡prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús!
Buscar, pedir, perseverar
Jesus ensinou: pedi e recebereis, buscai e achareis. Deus se alegra em dar boas dádivas aos seus filhos que pedem com fé.
»Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán satisfechos.
»Cuando tú des limosna, no toques trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para que la gente los alabe. De cierto les digo que con eso ya se han ganado su recompensa.
Pero tú, cuando ores, entra en tu habitación, y con la puerta cerrada ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Busquen lo bueno, y no lo malo, y vivirán. Así el Señor, el Dios de los ejércitos, estará con ustedes, como dicen que está.
elevo mis manos hacia ti,
pues tengo sed de ti. ¡Soy como tierra seca!
Contentamento e eternidade
A verdadeira recompensa está na vida que Deus dá. O presente do trabalho, a satisfação no labor e a alegria no Senhor são dádivas de Deus.
Yo sé bien que para los mortales no hay nada mejor que gozar de la vida y de todo lo bueno que esta ofrece,
y sé también que es un don de Dios el que todo hombre coma y beba y disfrute de lo bueno de todos sus esfuerzos.
Pero algo bueno he visto. Y es que no hay nada mejor que comer y beber y gozar, cada día de nuestra vida, del fruto del trabajo con que nos agobiamos bajo el sol. Esa es la herencia que de Dios hemos recibido.
A cada uno de nosotros Dios nos ha dado riquezas y bienes, y también nos ha dado el derecho de consumirlas. Tomar nuestra parte y disfrutar de nuestro trabajo es un don de Dios.
Sigan por el camino que el Señor su Dios les ha ordenado seguir, para que les vaya bien y vivan muchos años en la tierra que van a poseer.
Por lo tanto, no nos desanimamos. Y aunque por fuera nos vamos desgastando, por dentro nos vamos renovando de día en día.
Por lo tanto, muestren humildad bajo la poderosa mano de Dios, para que él los engrandezca a su debido tiempo.
¡Humíllense ante el Señor, y él los levantará!
Porque la paga del pecado es muerte, pero el regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor.
La unción que ustedes recibieron de él permanece en ustedes, y no tienen necesidad de que nadie les enseñe. Así como la unción misma les enseña todas las cosas, y es verdadera y no falsa, permanezcan en él, tal y como él les ha enseñado.
De esto somos testigos nosotros, y también el Espíritu Santo, que Dios ha dado a quienes lo obedecen.»
El Señor le dijo a Moisés:
«Sube al monte y preséntate ante mí. Espera allá, que voy a darte las tablas de piedra con la ley y los mandamientos que he escrito para instruirlos.»