Reino dos céus
O Reino dos Céus é comparado por Jesus a tesouros, sementes e redes. Através de parábolas, Ele revelou os mistérios de um Reino que já está entre nós, mas que se consumará na eternidade.
O valor incomparável do Reino
O Reino dos Céus é como um tesouro escondido ou uma pérola de grande valor. Quem o encontra, vende tudo para possuí-lo.
Parábolas del tesoro escondido y la perla de gran valor
El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en el campo, que al encontrarlo un hombre, lo vuelve a esconder, y de alegría por ello, va, vende todo lo que tiene y compra aquel campo.
El reino de los cielos también es semejante a un mercader que busca perlas finas,y al encontrar una perla de gran valor, fue y vendió todo lo que tenía y la compró.
Parábola del grano de mostaza
Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo,y que de todas las semillas es la más pequeña; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de modo que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas.
Parábola de la levadura
Les dijo otra parábola: El reino de los cielos es semejante a la levadura que una mujer tomó y escondió en tres medidasde harina hasta que todo quedó fermentado.
Parábolas do Reino
Jesus ensinou sobre o Reino mediante parábolas que revelam seu crescimento, seu juízo e a separação final entre justos e injustos.
Parábola del trigo y la cizaña
Jesús les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos puede compararse aun hombre que sembró buena semilla en su campo.Pero mientras los hombres dormían, vino su enemigo y sembró cizañaentre el trigo, y se fue.Cuando el trigobrotó y produjo grano, entonces apareció también la cizaña.Y los siervos del dueño fueron y le dijeron: «Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿Cómo, pues, tiene cizaña?».Él les dijo: «Un enemigoha hecho esto». Y los siervos le dijeron*: «¿Quieres, pues, que vayamos y la recojamos?».Pero él dijo*: «No, no sea que al recoger la cizaña, arranquéis el trigo junto con ella.Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega; y al tiempo de la siega diré a los segadores: "Recoged primero la cizaña y atadla en manojos para quemarla, pero el trigo recogedlo en mi granero" ».
Explicación de la parábola del trigo y la cizaña
Entonces dejó a la multitud y entró en la casa. Y se le acercaron sus discípulos, diciendo: Explícanos la parábola de la cizaña del campo. Y respondiendo Él, dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre,y el campo es el mundo; y la buena semilla sonlos hijos del reino, y la cizaña son los hijos del maligno;y el enemigo que la sembró es el diablo, y la siega es el findel mundo, y los segadores son los ángeles.Por tanto, así como la cizaña se recoge y se quema en el fuego, de la misma manera será en el findel mundo.El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que son piedra de tropiezoy a los que hacen iniquidad;y los echarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el crujir de dientes.Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos, que oiga.
Parábola de la red barredera
El reino de los cielos también es semejante a una red barredera que se echó en el mar, y recogió peces de toda clase;y cuando se llenó, la sacaron a la playa; y se sentaron y recogieron los peces buenos en canastas, pero echaron fuera los malos.Así será en el findel mundo; los ángeles saldrán, y sacarána los malos de entre los justos,y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el crujir de dientes.
Quem herda o Reino
Os humildes, os pobres de espírito e as crianças são herdeiros do Reino. Mas é difícil para os ricos entrarem nele.
Las bienaventuranzas
Bienaventuradoslos pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los que lloran, pues ellos serán consolados.
Bienaventurados los humildes, pues ellos heredarán la tierra.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, pues ellos recibirán misericordia.
Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que procuran la paz, pues ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados aquellos que han sido perseguidos por causa de la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos.Bienaventurados seréiscuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí.Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros.
El mayor en el reino de los cielos
En aquel momento se acercaron los discípulos a Jesús, diciendo: ¿Quién es, entonces, el mayor en el reino de los cielos? Y Él, llamando a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: En verdad os digo que si no os convertísy os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.Así pues, cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos.
Pero Jesús dijo: Dejad a los niños, y no les impidáis que vengan a mí, porque de los que son como estoses el reino de los cielos.
Peligro de las riquezas
Y Jesús dijo a sus discípulos: En verdad os digo que es difícil que un rico entre en el reino de los cielos.Y otra vez os digo que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el reino de Dios.Al oír esto, los discípulos estaban llenos de asombro, y decían: Entonces, ¿quién podrá salvarse? Pero Jesús, mirándolos, les dijo: Para los hombres eso es imposible, pero para Dios todo es posible.
Hermanos míos amados, escuchad: ¿No escogió Dios a los pobres de este mundo para ser ricos en fe y herederos del reino que Él prometió a los que le aman?
Pero los santos del Altísimo recibirán el reino y poseerán el reino para siempre, por los siglos de los siglos».
Buscar o Reino acima de tudo
Jesus ensinou que devemos buscar primeiro o Reino e sua justiça. Nem todo que diz 'Senhor, Senhor' entrará — só quem faz a vontade do Pai.
No todo el que me dice: «Señor, Señor», entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guardey los enseñe, este será llamado grande en el reino de los cielos.Porque os digo que si vuestra justicia no supera la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
El Padre nuestro
Vosotros, pues, orad de esta manera:
«Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre.
-»Venga tu reino.
Hágase tu voluntad,
así en la tierra como en el cielo.
Predicación de Juan el Bautista
En aquellos días llegó* Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
Desde entonces Jesús comenzó a predicar y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
Y cuando vayáis, predicad diciendo: «El reino de los cielos se ha acercado».
Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarána la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos.
En verdad os digo que entre los nacidos de mujerno se ha levantado nadie mayor que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él.Y desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo conquistan por la fuerza.
A herança eterna
O Reino dos Céus é inabalável e eterno. Deus nos chama a fazer firme a nossa vocação e eleição para entrar nesse Reino.
Por lo cual, puesto que recibimos un reino que es inconmovible, demostremos gratitud, mediante la cual ofrezcamos a Dios un servicio aceptable con temor y reverencia; porque nuestro Dios es fuego consumidor.
La gloria de tu reino dirán,
y hablarán de tu poder,
para dar a conocer a los hijos de los hombres tus hechos poderosos,
y la gloria de la majestad de tu reino.
Tu reino es reino por todos los siglos,
y tu dominio permanece por todas las generaciones.
Así que, hermanos, sed tanto más diligentes para hacer firme vuestro llamado y elección de parte de Dios; porque mientras hagáis estas cosas nunca tropezaréis; pues de esta manera os será concedida ampliamente la entrada al reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
El Señor me librará de toda obra mala y me traerá a salvo a su reino celestial. A Élsea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
No temas, rebaño pequeño, porque vuestro Padre ha decididodaros el reino.
Porque con certeza sabéis esto: que ningún inmoral, impuro, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.