Reino
O Reino de Deus é o tema central da pregação de Jesus. Desde o início de seu ministério, Ele proclamou: 'Arrependei-vos, porque é chegado o Reino dos céus.'
O anúncio do Reino
Jesus inaugurou seu ministério proclamando a chegada do Reino. Ele convida todos ao arrependimento e à fé nessa nova realidade.
Desde ese momento, Jesús comenzó a declarar su mensaje, diciendo: "Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca".
"El tiempo que estaba predicho ha llegado", decía. "El reino de Dios está cerca. Arrepiéntanse y crean en la Buena Noticia".
y sanen a los que estén enfermos. Díganles: ‘El reino de Dios ha venido a ustedes’.
A natureza do Reino
O Reino de Deus é governo soberano do Senhor sobre todas as coisas. Ele é o Rei eterno, imortal e invisível.
La honra y la gloria sean por siempre y para siempre para el Rey eterno, el inmortal, invisible y único Dios. Amén.
Entrar no Reino
Para entrar no Reino é preciso nascer de novo, tornar-se como criança e buscar primeiro a justiça de Deus acima de tudo.
"Te digo la verdad" respondió Jesús, "A menos que vuelvas a nacer, no puedes experimentar el reino de Dios".
"Te digo la verdad, no puedes entrar al reino de Dios a menos que hayas nacido de agua y del Espíritu", le dijo Jesús.
Busquen su reino en primer lugar, y su senda de justicia, y todo se les dará.
Pero Jesús dijo: "Dejen que los niños vengan a mi. No se lo impidan. ¡El reino de los cielos pertenece a quienes son como ellos!"
Benditos aquellos que son perseguidos por lo que es justo, porque de ellos es el reino de los cielos.
Te daré las llaves del reino de los cielos, y todo lo que prohíbas en la tierra, será prohibido en los cielos; y todo lo que permitas en la tierra, será permitido en los cielos".
Cidadãos do Reino
Os cristãos são concidadãos dos santos e membros da família de Deus, chamados a viver dignamente do Reino que receberam.
Esto significa que ya ustedes no son extranjeros, sino conciudadanos del pueblo de Dios y pertenecen a la familia de Dios que está siendo edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, del cual Cristo es la piedra angular.
No tengan miedo, pequeño rebaño, porque su Padre se alegra en darles el reino.
¡Benditos y santos son los que tienen parte en la primera resurrección! Porque la segunda muerte no tiene poder sobre ellos. Ellos serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él durante mil años.
¿Acaso ustedes no saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Las personas que son inmorales, idólatras, adúlteros, pervertidos sexuales, homosexuales, ladrones, codiciosos, bebedores, abusadores, o engañadores, no heredarán el reino de Dios.