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Santidade

Por Bíblia Online

A santidade é o chamado supremo de Deus para o seu povo. 'Sede santos, porque eu sou santo' — essa ordem ressoa por toda a Escritura, convidando-nos a uma vida separada para Deus.

O chamado à santidade

Deus nos escolheu antes da fundação do mundo para sermos santos. A santificação é sua vontade expressa e nosso destino em Cristo.

sino que así como aquel que os llamó es santo, así también sed vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque Yo soy santo.

sino que así como aquel que os llamó es santo, así también sed vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque Yo soy santo.

según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él. En amor

Porque esta es la voluntad de Dios: vuestra santificación; es decir, que os abstengáis de inmoralidad sexual; que cada uno de vosotros sepa cómo poseer su propio vaso en santificación y honor, no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios; y que nadie peque y defraude a su hermano en este asunto, porque el Señor es el vengador en todas estas cosas, como también antes os lo dijimos y advertimos solemnemente. Porque Dios no nos ha llamado a impureza, sino a santificación.

quien nos ha salvado y nos ha llamado con un llamamiento santo, no según nuestras obras, sino según su propósito y según la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús desde la eternidad,

O Deus santo

O Senhor é santo em toda a sua natureza. O universo testemunha sua santidade, e os anjos proclamam: Santo, Santo, Santo.

Sin embargo, eres santo,

que habitas entre las alabanzas de Israel.

No hay santo como el Señor;

en verdad, no hay otro fuera de ti,

ni hay roca como nuestro Dios.

Porque así dice el Alto y Sublime

que vive para siempre, cuyo nombre es Santo:

Habito en lo alto y santo,

y también con el contrito y humilde de espíritu,

para vivificar el espíritu de los humildes

y para vivificar el corazón de los contritos.

Y mostraré mi grandeza y santidad, y me daré a conocer a los ojos de muchas naciones; y sabrán que yo soy el Señor" ».

Vindicaré la santidad de mi gran nombre profanado entre las naciones, el cual vosotros habéis profanado en medio de ellas. Entonces las naciones sabrán que yo soy el Señor" declara el Señor Dios"cuando demuestre mi santidad entre vosotros a la vista de ellas.

A prática da santidade

A santidade se expressa em pensamentos puros, ações corretas e separação do pecado. É um processo contínuo de purificação e dedicação a Deus.

Exhortación a la fidelidad

Buscad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

Exhortación a la fidelidad

Buscad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

Por tanto, amados, teniendo estas promesas, limpiémonos de toda inmundicia de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.

Por tanto, amados, teniendo estas promesas, limpiémonos de toda inmundicia de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.

Pero ahora, habiendo sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como resultado la vida eterna.

Hablo en términos humanos, por causa de la debilidad de vuestra carne. Porque de la manera que presentasteis vuestros miembros como esclavos a la impureza y a la iniquidad, para iniquidad, así ahora presentad vuestros miembros como esclavos a la justicia, para santificación.

Actitud consecuente del creyente

Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional.

Advertencias contra las disensiones y la apostasía

Y os ruego, hermanos, que vigiléis a los que causan disensiones y tropiezos contra las enseñanzas que vosotros aprendisteis, y que os apartéis de ellos.

Pero que la inmoralidad, y toda impureza o avaricia, ni siquiera se mencionen entre vosotros, como corresponde a los santos;

Pero que la inmoralidad, y toda impureza o avaricia, ni siquiera se mencionen entre vosotros, como corresponde a los santos;

que en cuanto a vuestra anterior manera de vivir, os despojéis del viejo hombre, que se corrompe según los deseos engañosos, y que seáis renovados en el espíritu de vuestra mente, y os vistáis del nuevo hombre, el cual, en la semejanza de Dios, ha sido creado en la justicia y santidad de la verdad.

Y aunque vosotros antes estabais alejados y erais de ánimo hostil, ocupados en malas obras, sin embargo, ahora Él os ha reconciliado en su cuerpo de carne, mediante su muerte, a fin de presentaros santos, sin mancha e irreprensibles delante de Él, si en verdad permanecéis en la fe bien cimentados y constantes, sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, que fue proclamado a toda la creación debajo del cielo, y del cual yo, Pablo, fui hecho ministro.

A Palavra que santifica

Jesus disse: 'Santifica-os na verdade; a tua palavra é a verdade.' A Bíblia é o instrumento de Deus para nos purificar e transformar.

Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad.

¿Cómo puede el joven guardar puro su camino?

Guardando tu palabra.

Escudríñame, oh Dios, y conoce mi corazón;

pruébame y conoce mis inquietudes.

Y ve si hay en camino malo,

y guíame en el camino eterno.

Himno de alabanza
Salmo de David.

Bendice, alma mía, al Señor,

y bendiga todo mi ser su santo nombre.

Templo do Espírito Santo

Nosso corpo é templo de Deus. Devemos honrá-lo com santidade, guardando mente e coração e buscando a semelhança com Cristo.

Vosotros sois templo de Dios

¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?

a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los que han sido santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos, con todos los que en cualquier parte invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro:

Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús,

Humillación y exaltación de Cristo

Por tanto, si hay algún estímulo en Cristo, si hay algún consuelo de amor, si hay alguna comunión del Espíritu, si algún afecto y compasión, haced completo mi gozo, siendo del mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en espíritu, dedicados a un mismo propósito. Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás. Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús, el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que se despojó a mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres. Y hallándose en forma de hombre, se humilló a mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

Exhortación a la obediencia

Así que, amados míos, tal como siempre habéis obedecido, no solo en mi presencia, sino ahora mucho más en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor; porque Dios es quien obra en vosotros tanto el querer como el hacer, parasu beneplácito. Haced todas las cosas sin murmuraciones ni discusiones, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo, sosteniendo firmemente la palabra de vida, a fin de que yo tenga motivo para gloriarme en el día de Cristo, ya que no habré corrido en vano ni habré trabajado en vano. Pero aunque yo sea derramado como libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me regocijo y comparto mi gozo con todos vosotros. Y también vosotros, os ruego, regocijaos de la misma manera, y compartid vuestro gozo conmigo.

Timoteo y Epafrodito, soldados fieles

Mas espero en el Señor Jesús enviaros pronto a Timoteo, a fin de que yo también sea alentado al saber de vuestra condición. Pues a nadie más tengo del mismo sentir mío y que esté sinceramente interesado en vuestro bienestar. Porque todos buscan sus propios intereses, no los de Cristo Jesús. Pero vosotros conocéis sus probados méritos, que sirvió conmigo en la propagación del evangelio como un hijo sirve a su padre. Por tanto, a este espero enviarlo inmediatamente tan pronto vea cómo van las cosas conmigo; y confío en el Señor que también yo mismo iré pronto. Pero creí necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano, colaborador y compañero de milicia, quien también es vuestro mensajero y servidor para mis necesidades; porque él os añoraba a todos vosotros, y estaba angustiado porque habíais oído que se había enfermado. Pues en verdad estuvo enfermo, a punto de morir; pero Dios tuvo misericordia de él, y no solo de él, sino también de , para que yo no tuviera tristeza sobre tristeza. Así que lo he enviado con mayor solicitud, para que al verlo de nuevo, os regocijéis y yo esté más tranquilo en cuanto a vosotros.Recibidlo, pues, en el Señor con todo gozo, y tened en alta estima a los que son como él; porque estuvo al borde de la muerte por la obra de Cristo, arriesgando su vida para completar lo que faltaba en vuestro servicio hacia .

Por tanto, sed vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto.

Nadie enciende una lámpara y la cubre con una vasija, o la pone debajo de una cama, sino que la pone sobre un candelero para que los que entren vean la luz.

Buscad lo bueno y no lo malo, para que viváis;

y así sea con vosotros el Señor, Dios de los ejércitos,

tal como habéis dicho.

El principio de la sabiduría es el temor del Señor,

y el conocimiento del Santo es inteligencia.

Lazo es para el hombre decir a la ligera: Es santo,

y después de los votos investigar.

Me seréis, pues, santos, porque yo, el Señor, soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos.

Me seréis, pues, santos, porque yo, el Señor, soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos.

Santificaos, pues, y sed santos, porque yo soy el Señor vuestro Dios.

Cantad a Dios, cantad alabanzas a su nombre;

abrid paso al que cabalga por los desiertos,

cuyo nombre es el Señor; regocijaos delante de Él.

Padre de los huérfanos y defensor de las viudas

es Dios en su santa morada.

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