Sofrimento
O sofrimento é uma realidade da vida neste mundo, mas a Bíblia revela que Deus está presente em toda dor, produzindo caráter, esperança e redenção através das tribulações.
O sofrimento de Cristo
Jesus sofreu por nós, carregando nossas dores e enfermidades. Ele é o modelo supremo de como enfrentar o sofrimento com fé e obediência.
Entonces lo desnudaron y pusieron un manto de color escarlata sobre él. Hicieron una corona de espinas y la colocaron sobre su cabeza, y le pusieron un palo en su mano derecha. Y se arrodillaban frente a él y se burlaban diciendo: "¡Salve, Rey de los judíos!"
En efecto, a esto han sido llamados, porque Cristo sufrió por ustedes y les dio un ejemplo, para que siguieran sus pasos.
¡Quiero conocerlo verdaderamente, y al poder de su resurrección, tener parte en su sufrimiento y ser como él en su muerte,
O propósito do sofrimento
Deus usa as tribulações para produzir perseverança, caráter e esperança. O sofrimento presente não se compara com a glória que será revelada.
No solo esto, sino que mantenemos la confianza cuando vienen los problemas, porque sabemos que experimentar dificultades desarrolla nuestra fortaleza espiritual. La fortaleza espiritual, a su vez, desarrolla un carácter maduro, y este carácter maduro trae como resultado una esperanza que cree.
Sin embargo, estoy convencido de que lo que sufrimos en el presente no es nada si lo comparamos con la gloria futura que se nos revelará.
Estas tribulaciones triviales que tenemos, apenas duran un poco de tiempo, pero producen para nosotros gloria eterna.
Cuanto más participamos de los sufrimientos de Cristo, tanto más abundante es el consuelo que recibimos de él.
Pues a ustedes no solo se les ha dado el privilegio de confiar en Jesús, sino de sufrir por él también.
Y como Cristo padeció sufrimiento físico, ustedes deben prepararse con la misma actitud que él tuvo, porque los que sufren físicamente, han abandonado el pecado.
Consolação e companhia
Deus consola os aflitos para que possamos consolar outros. Nunca estamos sozinhos no sofrimento — Ele é o Pai das misericórdias.
¡Alaben a Dios, el padre de nuestro Señor Jesucristo! Él es el Padre misericordioso, y Dios de toda consolación. Él nos consuela en todas nuestras aflicciones, para que podamos consolar también a otros con el consuelo que recibimos de Dios.
Sobrelleven unos las cargas de los otros, pues de esta manera cumplen la ley de Cristo.
Pero después de que hayan sufrido un poco, el Dios de toda gracia, que los llamó a su gloria eterna en Cristo, él mismo los restaurará, los sostendrá, los fortalecerá y les dará un fundamento sólido.
Porque incluso si experimentan sufrimiento por hacer lo recto, ustedes están mucho mejor. No teman las amenazas de la gente, no se preocupen por esas cosas,
Fé em meio à dor
Os grandes homens e mulheres de fé sofreram e perseveraram. O sofrimento nos aproxima de Deus e nos leva a entender seu coração.
Si no cargan su cruz y me siguen, no merecen ser míos.
Si tratan de salvar su vida, la perderán, pero si pierden su vida por causa de mí, la salvarán.
En el Hades, donde estaba atormentado, el hombre rico miró hacia arriba y vio a Abraham a lo lejos, y Lázaro estaba a su lado.
"‘Padre Abraham,’ exclamó, ‘Ten misericordia de mí y envía a Lázaro que moje su dedo en agua y refresque mi lengua, porque me estoy quemando y agonizo’.
¿Quién puede separarnos del amor de Cristo? ¿Acaso la opresión, la angustia, o la persecución? ¿O acaso el hambre, la pobreza, el peligro, o la violencia?
Si pudiera donar todo lo que poseo a los pobres, o si me sacrificara para ser quemado como mártir, y no tengo amor, entonces no habría logrado nada.
"Dios ha cuidado de mi para que hoy pueda estar aquí como testigo para todos, tanto para las personas comunes como para las personas más prestigiosas. Yo solo estoy repitiendo lo que Moisés y los profetas dijeron que sucedería: cómo sufriría el Mesías, y que al resucitar de los muertos él anunciaría la luz de la salvación de Dios tanto para los judíos como para los extranjeros".
Esfuércense por estar en paz con todos y buscar la santidad, pues de lo contrario no verán al Señor.