Superação
Superar desafios, dificuldades e tentações faz parte da caminhada cristã. A Bíblia nos garante que, em Cristo, somos mais que vencedores em todas as circunstâncias.
Vitória em Cristo
Jesus já venceu o mundo. Nele temos coragem, paz e a certeza de que nenhuma adversidade poderá nos derrotar definitivamente.
Yo les he dicho estas cosas para que en mí encuentren paz. En este mundo van a sufrir, pero anímense, yo he vencido al mundo.
Yo les he dicho estas cosas para que en mí encuentren paz. En este mundo van a sufrir, pero anímense, yo he vencido al mundo.
A pesar de todo, nuestra victoria es absoluta, gracias a Cristo que nos amó.
¡Gracias a Dios que nos da la victoria por medio de Jesucristo, nuestro Señor!
¡Gracias a Dios que nos da la victoria por medio de Jesucristo, nuestro Señor!
porque el que es hijo de Dios puede vencer el pecado y las inclinaciones al mal, confiando en la ayuda que Cristo puede ofrecerle.
Amar a Dios es obedecer sus mandamientos; y esto no es difícil, porque el que es hijo de Dios puede vencer el pecado y las inclinaciones al mal, confiando en la ayuda que Cristo puede ofrecerle. ¡Nadie podrá jamás vencer en esta lucha sin creer que Jesús es el Hijo de Dios!
¡Nadie podrá jamás vencer en esta lucha sin creer que Jesús es el Hijo de Dios!
Ellos lo vencieron con la sangre del Cordero y por el mensaje del que dieron testimonio, pues teniendo en poco sus vidas, no evitaron la muerte.
Superando o mal com o bem
O cristão vence o mal não com violência, mas com o bem. O amor, a fé e a perseverança são as armas da superação.
No te dejes, pues, vencer por el mal, sino vence el mal haciendo el bien.
No te dejes, pues, vencer por el mal, sino vence el mal haciendo el bien.
Esta luz brilla en la oscuridad, y la oscuridad no puede apagarla.
Pero, ¡gracias a Dios que siempre nos lleva en el desfile victorioso de Cristo! y dondequiera que vamos nos usa para hablar a otros y para esparcir el evangelio como perfume fragante.
Yo perdonaré a cualquiera que perdonen. Y lo que yo haya perdonado, si algo tenía que perdonar, lo he hecho por ustedes delante de Cristo, para que Satanás no se aproveche de nosotros, pues ya conocemos sus malas intenciones.
Al que salga vencedor, le daré el derecho de que se siente junto a mí en el trono, de la misma manera que al vencer yo me senté con mi Padre en su trono.
Al que salga vencedor, le daré el derecho de que se siente junto a mí en el trono, de la misma manera que al vencer yo me senté con mi Padre en su trono.
El que salga vencedor recibirá ropa blanca; no borraré su nombre del libro de la vida sino que reconoceré su nombre ante mi Padre y ante sus ángeles.
Força e coragem divina
Deus é nosso escudo e fortaleza. Quando o medo tenta nos paralisar, a presença do Senhor nos fortalece e nos encoraja a prosseguir.
El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré? El Señor me protege del peligro, ¿quién podrá amedrentarme?
Pero, Señor, tú eres mi escudo, mi gloria, tú mantienes en alto mi cabeza.
No confío yo en mis armas: jamás podrían salvarme. Sólo tú puedes darnos el triunfo sobre aquellos que nos odian y humillarlos.
¡Dios, por siempre te glorificaremos! ¡Por siempre alabaremos tu nombre!
Señor, sálvanos. Señor, concédenos la victoria. Bendito el que viene en el nombre del Señor. Te bendecimos desde la casa del Señor.
»Luego nos alejamos del monte Horeb y viajamos a través del desierto grande y terrible, y llegamos finalmente a las montañas de los amorreos a las cuales el Señor nuestro Dios nos había dirigido. Estábamos entonces en Cades Barnea (en el límite con la Tierra prometida) y le dije al pueblo: "El Señor, el Dios de nuestros antepasados, nos ha dado esta tierra. Vayan y poséanla como él nos ha dicho. No teman, ni duden".
El Señor tu Dios va contigo. Él peleará en favor tuyo contra tus enemigos, y te dará la victoria".
Él cuidará en perfecta paz a todos los que confían en él y cuyos pensamientos buscan a menudo al Señor.
Todo lo puedo en Cristo que me da fortaleza.
Hijitos, ustedes son de Dios y han ganado ya la primera batalla contra los enemigos de Cristo, porque hay alguien en el corazón de ustedes que es más fuerte que cualquier falso maestro de este perverso mundo.
Hijitos, ustedes son de Dios y han ganado ya la primera batalla contra los enemigos de Cristo, porque hay alguien en el corazón de ustedes que es más fuerte que cualquier falso maestro de este perverso mundo.
Resistindo a tentação
A armadura de Deus nos protege contra as investidas do mal. Resistir ao diabo, vigiar e orar são essenciais para a superação espiritual.
Por último, recuerden que su fortaleza debe venir del gran poder del Señor. Vístanse de toda la armadura que Dios les ha dado, para que puedan hacer frente a los engaños astutos del diablo, porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra los poderes, las autoridades y los gobernantes de este mundo en tinieblas; o sea, que luchamos contra los espíritus malignos que actúan en el cielo.
Por ello, vístanse de toda la armadura de Dios para que puedan resistir en el día malo y así, al terminar la batalla, estén todavía en pie.
¡Manténganse firmes! Que su ropa de batalla sea la verdad y su protección la justicia. Estén siempre listos para anunciar las buenas nuevas de la paz. Sobre todo, tomen el escudo de la fe para apagar los dardos de fuego que arroja el maligno. Pónganse el casco de la salvación y tomen la espada que les da el Espíritu, que es la Palabra de Dios.
Por ello, quítense, como si se tratara de ropa vieja, su naturaleza tan corrompida por los malos deseos. Renueven sus actitudes y pensamientos; sí, revístanse de la nueva naturaleza que Dios creó, para que sean como él, verdaderamente justos e íntegros.
Si se enojan, no cometan el pecado de dejar que el enojo les dure todo el día. Así no le darán lugar al diablo.
Por eso, obedezcan a Dios. Pónganle resistencia al diablo y él huirá de ustedes. Acérquense a Dios y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes, inconstantes, purifiquen su corazón!
Humíllense delante del Señor, y él los pondrá en alto.
Dichoso el que permanece firme durante la prueba, porque cuando la supera, recibe la corona de la vida que Dios ha prometido a los que lo aman. Nadie debe decir, cuando es tentado, que es Dios el que lo tienta. Porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tampoco tienta a nadie.
Al contrario, cada uno es tentado por sus propios malos deseos que lo arrastran y seducen. Los malos deseos dan a luz el pecado. Después, cuando el pecado se desarrolla completamente, da a luz la muerte.
Ustedes no han pasado por ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero pueden estar confiados en la fidelidad de Dios, que no dejará que la tentación sea más fuerte de lo que puedan resistir. Dios les mostrará la manera de resistir la tentación y escapar de ella.
Lucha la buena batalla de la fe; echa mano de la vida eterna que Dios te ha dado y que has confesado ante tantos testigos.
Los que anhelan volverse ricos caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos. Esos afanes tontos y dañinos hunden a la gente en la ruina y la destrucción,
Perseverança até o fim
A corrida da fé exige perseverança. Devemos lançar fora todo peso e olhar para Jesus, o autor e consumador da nossa fé.
Por eso, también nosotros, que estamos rodeados de tantos testigos, dejemos a un lado lo que nos estorba, en especial el pecado que nos molesta, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.
Por eso, piensen en el ejemplo que él nos dejó, pues siguió adelante a pesar de tanta oposición por parte de los pecadores. Por tanto, no se cansen ni pierdan el ánimo,
Y ya que él mismo sufrió la tentación, puede ahora ayudar a los que son tentados.
Tengan cuidado y estén siempre alertas, pues su enemigo, el diablo, anda como león rugiente buscando a quién devorar. Resistan sus ataques manteniéndose firmes en la fe. Recuerden que los hermanos de ustedes en todo el mundo están soportando la misma clase de sufrimientos. Y después que ustedes hayan sufrido por un poco de tiempo, Dios mismo los restaurará, los hará fuertes, firmes, y les dará seguridad.
Tengan cuidado y estén siempre alertas, pues su enemigo, el diablo, anda como león rugiente buscando a quién devorar.
¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo? ¿El sufrimiento, la angustia, la persecución, el hambre, la pobreza, el peligro, las amenazas de muerte?
Además, sabemos que si amamos a Dios, él hace que todo lo que nos suceda sea para nuestro bien. Él nos ha llamado de acuerdo con su propósito.
El Señor me librará de todo mal y me preservará para su reino celestial. A él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
El Señor, que es fiel, les dará fortaleza y los guardará del maligno.
Descanso e renovação
Jesus convida os cansados e sobrecarregados a descansar nele. Sua graça é suficiente para nos renovar em meio às tribulações.
Vengan a mí los que estén cansados y afligidos y yo los haré descansar.
No amen el dinero. Estén contentos con lo que tienen, porque Dios ha dicho:
«Nunca te dejaré; jamás te abandonaré».
pues para Dios no hay nada imposible.
Les dijo: «¿Por qué están durmiendo? Levántense y oren para que no caigan en tentación».
Cuando llegaron al lugar, les dijo: «Oren para que no caigan en tentación».
Sí, yo les he dado a ustedes poder para pisotear serpientes y escorpiones, para vencer todo el poder del enemigo, y nada les hará daño.
Vigilen y oren para que no caigan en tentación. El espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil».
¡Regocíjate grandemente, pueblo mío! ¡Grita de alegría, Jerusalén! ¡Tu rey viene montado sobre un burrito! ¡Es un rey justo y humilde, y viene a salvarte!
El que practica el pecado pertenece al diablo, porque el diablo comenzó a pecar desde el principio. Pero el Hijo de Dios vino a destruir las obras del diablo.
Les escribo estas cosas, queridos hijos, porque sus pecados han sido perdonados en el nombre de Cristo.
Les escribo estas cosas, padres, porque conocen al que existía desde el principio.
Les escribo, jóvenes, porque han triunfado sobre el maligno.
Les he escrito, queridos hijos, porque han conocido al Padre.
Les he escrito, padres, porque han conocido al que existe desde el principio. Les he escrito, jóvenes, porque ustedes son fuertes, tienen la palabra de Dios arraigada en sus corazones y han vencido al maligno.
No amen al mundo ni lo que hay en él. El que ama al mundo no ama al Padre,
¿No comprenden que sus cuerpos son miembros de Cristo? ¿Tomaremos un miembro de Cristo y lo uniremos a una prostituta? ¡Jamás! ¿No saben que cuando un hombre se une a una prostituta se hace parte de ella y ella de él? Dios nos dice en las Escrituras que «los dos se vuelven una sola persona». Pero cuando alguien se une al Señor, el Señor y esa persona se vuelven uno en el Espíritu.
Por eso, precisamente, les digo que huyan de los pecados sexuales. Ningún otro tipo de pecado afecta al cuerpo como este. Cuando uno comete esos pecados, peca contra su propio cuerpo. ¿No saben que el cuerpo es templo del Espíritu Santo, que Dios les dio, y que el Espíritu habita en ustedes? Ustedes no son sus propios dueños, porque Dios nos compró a gran precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios.
Así que les aconsejo que vivan por el poder del Espíritu. De esa manera no obedecerán los deseos de la naturaleza pecaminosa, porque esta va en contra de lo que el Espíritu quiere, y el Espíritu desea lo que va en contra de la naturaleza pecaminosa. Estos dos se oponen entre sí, y por eso ustedes no pueden hacer lo que quieren.