Sobre ter filhos
Filhos são uma dádiva do Senhor, uma herança que Deus confia aos pais. A Bíblia celebra a maternidade e a paternidade como vocações sagradas e fontes de bênção.
Filhos: herança do Senhor
A Escritura declara que os filhos são bênção de Deus. Cada criança é um presente precioso confiado aos pais para ser cuidado com amor.
Un don del Señor son los hijos,
Y recompensa es el fruto del vientre.
Como flechas en la mano del guerrero,
Así son los hijos tenidos en la juventud.
Bienaventurado el hombre que de ellos tiene llena su aljaba;
No será avergonzado
Cuando hable con sus enemigos en la puerta.
Tu mujer será como fecunda vid
En el interior de tu casa;
Tus hijos como plantas de olivo
Alrededor de tu mesa.
Hace habitar en casa a la mujer estéril,
Gozosa de ser madre de hijos.
¡Aleluya!
Dios los bendijo y les dijo: «Sean fecundos y multiplíquense. Llenen la tierra y sométanla. Ejerzan dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra».
Instruir nos caminhos de Deus
A Bíblia orienta os pais a instruir seus filhos nos caminhos do Senhor desde cedo, com dedicação, disciplina e exemplo.
Instruye al niño en el camino que debe andar,
Y aun cuando sea viejo no se apartará de él.
»Graben, pues, estas mis palabras en su corazón y en su alma; átenlas como una señal en su mano, y serán por insignias entre sus ojos. Enséñenlas a sus hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.
Padres, no exasperen a sus hijos, para que no se desalienten.
Disciplina a tu hijo y te dará descanso,
Y dará alegría a tu alma.
Cada vida é preciosa
Deus conhece e forma cada criança no ventre. Antes de nascer, Ele já nos separou e preparou um propósito para cada vida.
«Antes que Yo te formara en el seno materno, te conocí,
Y antes que nacieras, te consagré;
Te puse por profeta a las naciones».
Porque Tú formaste mis entrañas;
Me hiciste en el seno de mi madre.
Te daré gracias, porque asombrosa y maravillosamente he sido hecho;
Maravillosas son Tus obras,
Y mi alma lo sabe muy bien.
No estaba oculto de Ti mi cuerpo,
Cuando en secreto fui formado,
Y entretejido en las profundidades de la tierra.
Por boca de los infantes y de los niños de pecho has establecido Tu fortaleza,
Por causa de Tus adversarios,
Para hacer cesar al enemigo y al vengativo.
Pero Jesús dijo: «Dejen a los niños, y no les impidan que vengan a Mí, porque de los que son como estoses el reino de los cielos».