Trabalho
O trabalho é uma ordenança divina desde a criação. Deus colocou o homem no jardim para cultivar e guardar, revelando que o labor é parte do propósito humano e um meio de glorificá-lo.
Trabalho como vocação divina
Deus nos criou para trabalhar com propósito. O trabalho é expressão da imagem divina em nós e deve ser feito como para o Senhor.
Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo,
Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor.
Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él.
Sirvan de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres, sabiendo que el Señor recompensará a cada uno por el bien que haya hecho, sea esclavo o sea libre.
En conclusión, ya sea que coman o beban o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios.
Por lo tanto, mis queridos hermanos, manténganse firmes e inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de que su trabajo en el Señor no es en vano.
Hagan todo con amor.
Diligência e recompensa
A mão diligente enriquece, mas a preguiça traz pobreza. A Bíblia valoriza o esforço honesto, dedicado e perseverante em toda obra.
Las manos ociosas conducen a la pobreza;
las manos diligentes atraen riquezas.
El de manos diligentes gobernará;
pero el perezoso será subyugado.
El de manos diligentes gobernará;
pero el perezoso será subyugado.
Todo esfuerzo tiene su recompensa,
pero quedarse en las palabras solamente, lleva a la pobreza.
¡Anda, perezoso, fíjate en la hormiga!
¡Fíjate en lo que hace, y adquiere sabiduría!
No tiene quien la mande
ni quien la vigile ni gobierne;
con todo, en el verano almacena provisiones
y durante la cosecha recoge alimentos.
Perezoso, ¿cuánto tiempo más seguirás acostado?
¿Cuándo despertarás de tu sueño?
Un corto sueño, una breve siesta,
un pequeño descanso, cruzado de brazos…
¡y te asaltará la pobreza como un bandido
y la escasez, como un hombre armado!
El que es negligente en su trabajo
confraterniza con el que es destructivo.
No te des al sueño o te quedarás pobre;
mantente despierto y tendrás pan de sobra.
El dinero mal habido pronto se acaba;
quien ahorra, poco a poco se enriquece.
La bendición del Señor trae riquezas
que no vienen acompañadas de tristezas.
Planejamento e excelência
A excelência no trabalho honra a Deus. Devemos nos dedicar com competência, entregar nossos planos ao Senhor e buscar o melhor em cada tarefa.
Pon en manos del Señor todas tus obras,
y tus proyectos se cumplirán.
Pon en manos del Señor todas tus obras,
y tus proyectos se cumplirán.
6
¿Has visto a alguien diestro en su trabajo?
Se codeará con reyes,
y nunca será un don nadie.
Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad.
Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad.
Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra.
Y todo lo que te venga a la mano, hazlo con todo empeño; porque en los dominios de la muerte, adonde te diriges, no hay trabajo ni planes ni conocimiento ni sabiduría.
Háganlo todo sin quejas ni contiendas, para que sean intachables y puros, hijos de Dios sin culpa en medio de una generación torcida y depravada. En ella ustedes brillan como estrellas en el mundo,
O contentamento no trabalho
Deus nos dá a capacidade de desfrutar do nosso trabalho. Poder comer, beber e encontrar satisfação em nosso labor é um dom divino.
Yo sé que nada hay mejor para el hombre que alegrarse y hacer el bien mientras viva; y sé también que es un don de Dios que el hombre coma o beba y disfrute de todos sus afanes.
Esto es lo que he comprobado: que en la vida bajo el sol lo mejor es comer, beber y disfrutar del fruto de nuestros afanes. Es lo que Dios nos ha concedido; es lo que nos ha tocado.
Además, a quien Dios le concede abundancia y riquezas, también le concede comer de ellas, así como tomar su parte y disfrutar de sus afanes, pues esto es don de Dios.
Mejor son dos que uno,
porque obtienen más fruto de su esfuerzo.
Vi a un hombre solitario,
sin hijos ni hermanos.
Nunca dejaba de afanarse;
¡jamás le parecían demasiadas sus riquezas!
«¿Para quién trabajo tanto», se preguntó,
«y me abstengo de las cosas buenas?».
¡También esto es vanidad
y una penosa tarea!
Vi, además, que tanto el afán como el éxito en la vida despiertan envidias. Y también esto es vanidad; ¡es correr tras el viento!
A responsabilidade cristã
O cristão deve trabalhar com suas próprias mãos, viver dignamente e ser exemplo de dedicação. Quem não trabalha, não coma.
Porque, incluso cuando estábamos con ustedes, les ordenamos: «El que no quiera trabajar, que tampoco coma».
Nos hemos enterado de que entre ustedes hay algunos que andan de vagos, sin trabajar en nada, y que solo se meten en lo que no les importa. A tales personas les ordenamos y exhortamos en el Señor Jesucristo que tranquilamente se pongan a trabajar para ganarse la vida.
a procurar vivir tranquilos, a ocuparse de sus propias responsabilidades y a trabajar con sus propias manos. Así les he mandado para que, por su modo de vivir, se ganen el respeto de los que no son creyentes, y no tengan que depender de nadie.
El que robaba, que no robe más, sino que trabaje honradamente con las manos para tener qué compartir con los necesitados.
Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes, de manera que siempre, en toda circunstancia, tengan todo lo necesario y toda buena obra abunde en ustedes.
Por consiguiente, queda todavía un reposo especial para el pueblo de Dios; porque el que entra en el reposo de Dios descansa también de sus obras, así como Dios descansó de las suyas.
Que el favor del Señor nuestro Dios esté sobre nosotros.
Confirma en nosotros la obra de nuestras manos;
sí, confirma la obra de nuestras manos.
Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan, ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas?
Y a ustedes, ¿quién les va a hacer daño si se esfuerzan por hacer el bien?
Les aseguro que el que cree en mí también hará las obras que yo hago y aun las hará mayores, porque yo vuelvo al Padre.
Sin embargo, considero que mi vida carece de valor para mí mismo, con tal de que termine mi carrera y lleve a cabo el servicio que me ha encomendado el Señor Jesús, que es el de dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.
Cuídense de no echar a perder el fruto de nuestro trabajo; procuren más bien recibir la recompensa completa.