Tudo posso naquele que me fortalece
Filipenses 4:13 é um dos versículos mais conhecidos da Bíblia. Essa declaração de Paulo não é sobre capacidade humana, mas sobre a suficiência de Cristo que nos fortalece em toda circunstância.
Fortalecidos em Cristo
Nossa capacidade vem de Deus, não de nós mesmos. Paulo aprendeu que em qualquer situação — abundância ou necessidade — Cristo é a fonte inesgotável de poder.
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Coragem e poder divino
Deus nos dá espírito de poder, amor e moderação. Nele somos mais que vencedores e podemos enfrentar qualquer adversidade.
Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.
Jehová es mi luz y mi salvación
Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
Confiança e vitória
Quando lançamos nossas ansiedades sobre Deus e resistimos ao inimigo pela fé, experimentamos a renovação e a transformação que vêm do Senhor.
echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.