Vaso
A metáfora do vaso é uma das mais belas da Bíblia. Assim como o oleiro molda o barro, Deus nos forma segundo seus propósitos, fazendo de nós vasos úteis para sua glória.
Nas mãos do oleiro
Deus é o Oleiro e nós somos o barro. Ele tem autoridade e sabedoria para nos moldar conforme sua vontade perfeita, e não devemos questionar sua obra.
Ahora pues, oh Yavé, Tú eres nuestro Padre. Nosotros somos la arcilla y Tú nuestro Alfarero. Todos nosotros somos la obra de tu mano.
La Palabra de Yavé que vino a Jeremías: Levántate, baja a la casa del alfarero y allí oirás mis Palabras.
Bajé a la casa del alfarero. Ahí estaba él trabajando sobre la rueda. La vasija de arcilla que hacía se echó a perder en su mano. Volvió e hizo de ella otra vasija, según le pareció mejor hacerla.
Entonces la Palabra de Yavé vino a mí: ¿No podré Yo hacer con ustedes, oh Casa de Israel, como hace este alfarero? dice Yavé. Ciertamente como la arcilla es en mano del alfarero, así son ustedes en mi mano, oh Casa de Israel.
Al contrario, ¿quién eres tú para que te opongas a Dios?
El vaso de barro dirá al que lo moldeó: ¿Por qué me hiciste así? ¿El alfarero no tiene libertad para hacer de la misma masa un vaso honorable o para uso común?
¡Ay del que contiende con su Hacedor, aunque es nada más que un trozo de tiesto entre los tiestos de arcilla! ¿Dirá la arcilla al alfarero: Qué haces? O: ¿Tu vasija no tiene asas?
Su perversidad ciertamente será estimada como la arcilla del alfarero. ¿Dirá la obra a su hacedor: No me hiciste? ¿Dirá la vasija al que la formó: No me entendiste?
Vasos para honra
O cristão é chamado a ser um vaso de honra, purificado e preparado para toda boa obra. Nosso valor está em quem nos formou e no que carregamos.
Pero en una casa grande, no solo hay vasijas de oro y de plata, sino también de madera y de barro, y unas para honor y otras para deshonor. Así que, cuando alguno se limpie de todas estas cosas será vasija para honor, santificada, útil para el amo, preparada para toda buena obra.
Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la extraordinaria cualidad del poder sea de Dios y no de nosotros,
Los preciosos hijos de Sion,
Que eran comparables al oro fino,
Son considerados como vasijas de arcilla,
Obra de manos de alfarero.
Moldados pela graça
Mesmo quando nos sentimos frágeis e imperfeitos, o poder de Deus se aperfeiçoa em nossa fraqueza. Ele nos restaura e nos renova continuamente.
Tus manos me hicieron y me formaron. ¿Y ahora me destruyes? Recuerda, te ruego, que del barro me moldeaste. ¿Y al polvo me harás volver?
Como escoria de plata echada sobre un tiesto
Son los labios enardecidos y el corazón perverso.
¡Giman, pastores, y clamen! ¡Revuélquense en la ceniza, pastores principales del rebaño! Llegaron los días de la matanza y de su dispersión. Ustedes caerán como un vaso precioso.