Vícios
A Bíblia nos alerta contra os vícios e comportamentos destrutivos. Deus nos chama à liberdade em Cristo, não à escravidão de desejos e hábitos que consomem corpo e alma.
A escravidão do pecado
Todo vício é uma forma de escravidão. Jesus veio para libertar os cativos e restaurar a verdadeira liberdade dos filhos de Deus.
Jesús les respondió: En verdad, en verdad os digo que todo el que comete pecado es esclavo del pecado;
Así que, si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres.
Así que, si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres.
Los verdaderos hijos de Abraham
Entonces Jesús decía a los judíos que habían creído en Él: Si vosotros permanecéis en mi palabra, verdaderamente sois mis discípulos;y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
Para libertad fue que Cristo nos hizo libres; por tanto, permaneced firmes, y no os sometáis otra vez al yugo de esclavitud.
¿No sabéis que cuando os presentáis a alguno como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, ya sea del pecado para muerte, o de la obediencia para justicia?
Resistência e domínio próprio
O fruto do Espírito inclui o domínio próprio. O cristão é chamado a ter controle sobre seus desejos, resistir à tentação e vigiar contra as obras da carne.
envidias, borracheras, orgías y cosas semejantes, contra las cuales os advierto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley.
El cuerpo es templo del Espíritu Santo
Todas las cosas me son lícitas, pero no todas son de provecho. Todas las cosas me son lícitas, pero yo no me dejaré dominar por ninguna.
El cuerpo es templo del Espíritu Santo
Todas las cosas me son lícitas, pero no todas son de provecho. Todas las cosas me son lícitas, pero yo no me dejaré dominar por ninguna.
sino que golpeo mi cuerpo y lo hago mi esclavo, no sea que habiendo predicado a otros, yo mismo sea descalificado.
No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es Dios, que no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla.
No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es Dios, que no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla.
Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.
Por tanto, someteos a Dios. Resistid, pues, al diablo y huirá de vosotros.
sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia,
Libertação e renovação
Em Cristo somos libertos de toda forma de dependência. Pela renovação da mente, aprendemos a discernir e rejeitar o que nos prende.
Actitud consecuente del creyente
Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional. Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.
Así también vosotros, consideraos muertos para el pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús.
Siervos, no del pecado, sino de la justicia
Por tanto, no reine el pecado en vuestro cuerpo mortal para que no obedezcáis sus lujurias; ni presentéis los miembros de vuestro cuerpo al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.
Porque si hemos sido unidosa Él en la semejanza de su muerte, ciertamente lo seremos también en la semejanza de su resurrección, sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado con Él, para que nuestro cuerpo de pecado fuera destruido, a fin de que ya no seamos esclavos del pecado;
Porque la gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos los hombres, enseñándonos, que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria, justa y piadosamente,
para vivir el tiempo que le queda en la carne, no ya para las pasiones humanas, sino para la voluntad de Dios. Porque el tiempo ya pasado os es suficiente para haber hecho lo que agrada a los gentiles, habiendo andado en sensualidad, lujurias, borracheras, orgías, embriagueces y abominables idolatrías. Y en todo esto, se sorprenden de que no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan; pero ellos darán cuenta a aquel que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos. Porque con este fin fue predicado el evangelio aun a los muertos, para que aunque sean juzgados en la carne como hombres, vivan en el espíritu conforme a la voluntad de Dios.
El fin de todas las cosas y la conducta cristiana
Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed pues prudentes y de espíritu sobrio para la oración.
Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad.
Él que encubre sus pecados no prosperará,
mas el que los confiesa y los abandona hallará misericordia.
O corpo como templo
Nosso corpo é templo do Espírito Santo. Devemos honrar a Deus com o corpo, fugindo da embriaguez, da imoralidade e de toda impureza.
¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
¿O no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os dejéis engañar: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos de vosotros; pero fuisteis lavados, pero fuisteis santificados, pero fuisteis justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios.
Y no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, sino sed llenos del Espíritu,
El vino es escarnecedor, la bebida fuerte alborotadora,
y cualquiera que con ellos se embriaga no es sabio.
Ya no bebas agua sola, sino usa un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades.
Porque todo lo que hay en el mundo, la pasión de la carne, la pasión de los ojos y la arrogancia de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.
Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar.
Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se ha vuelto insípida, ¿con qué se hará salada otra vez? Ya para nada sirve, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres.
-»Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino y el poder y la gloria para siempre jamás. Amén».
Porque está escrito:
Vivo yo —dice el Señor— que ante mí se doblará toda rodilla,
y toda lengua alabaráa Dios.
De modo que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí mismo.