Vida eterna
A vida eterna é a promessa central do evangelho. Não se trata apenas de duração infinita, mas de qualidade de vida em comunhão com Deus, começando aqui e se estendendo pela eternidade.
O dom gratuito da vida eterna
A vida eterna é um presente de Deus, não resultado de obras humanas. É dada gratuitamente a quem crê em Jesus Cristo.
"Porque Dios amó al mundo, y lo hizo de esta manera: entregó a su único Hijo, a fin de que todos los que crean en él no mueran, sino que tengan vida eterna.
"Porque Dios amó al mundo, y lo hizo de esta manera: entregó a su único Hijo, a fin de que todos los que crean en él no mueran, sino que tengan vida eterna.
La paga del pecado es muerte, pero el regalo de Dios es vida eterna por medio de Jesucristo, nuestro Señor.
La paga del pecado es muerte, pero el regalo de Dios es vida eterna por medio de Jesucristo, nuestro Señor.
La paga del pecado es muerte, pero el regalo de Dios es vida eterna por medio de Jesucristo, nuestro Señor.
La vida eterna es esta: conocerte, a ti que eres el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien enviaste.
La vida eterna es esta: conocerte, a ti que eres el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien enviaste.
Y la evidencia es esta: Dios nos ha dado vida eterna por medio de su Hijo.
La vida eterna. ¡Eso es lo que nos ha prometido!
Por esta razón se me mostró misericordia, pues ya que soy el peor pecador, Jesucristo pudo mostrar su paciencia infinita como ejemplo para aquellos que eligen creer en él y obtener vida eterna.
A certeza para quem crê
Quem está em Cristo tem a certeza de que passou da morte para a vida. Nada pode arrebatar o crente da mão de Deus.
Les digo la verdad: aquellos que siguen lo que yo digo y creen en Aquél que me envió, tienen vida eterna. Ellos no serán condenados, sino que habrán pasado de la muerte a la vida.
"Les digo la verdad: Se acerca el tempo—de hecho, ya está aquí—cuando los muertos escucharán la voz del Hijo de Dios; y los que le escuchen, vivirán.
Cualquiera que confía en el Hijo tiene vida eterna, pero cualquiera que se niega a creer en el Hijo, no experimentará vida eterna, sino que sigue bajo la condenación de Dios.
Cualquiera que confía en el Hijo tiene vida eterna, pero cualquiera que se niega a creer en el Hijo, no experimentará vida eterna, sino que sigue bajo la condenación de Dios.
Lo que Él quiere es que yo no deje perder a ninguno de los que me ha dado, sino que los levante en el día final. Lo que mi Padre quiere es que cualquiera que vea al Hijo y crea en Él tenga vida eterna, y yo lo levantaré en el día final".
Les diré la verdad: Cualquiera que cree en Él tiene vida eterna.
Mis ovejas reconocen mi voz; yo las conozco, y ellas me siguen. Yo les doy vida eterna; ellas nunca estarán perdidas, y nadie me las puede arrebatar.
Yo les doy vida eterna; ellas nunca estarán perdidas, y nadie me las puede arrebatar. Mi Padre, quien me las entregó, es más grande que cualquier otra persona; y a Él nadie se las puede arrebatar. Yo y el Padre somos uno".
Y la evidencia es esta: Dios nos ha dado vida eterna por medio de su Hijo. Todo el que tiene al Hijo tiene vida; y quien no tiene al Hijo no tiene vida. Escribo para decirles a los que entre ustedes creen en el nombre del Hijo de Dios, para que puedan estar seguros que tienen la vida eterna.
Escribo para decirles a los que entre ustedes creen en el nombre del Hijo de Dios, para que puedan estar seguros que tienen la vida eterna.
O caminho para a eternidade
Jesus é o caminho para a vida eterna. Crer nele, segui-lo e perseverar na fé são os passos que nos conduzem à eternidade com Deus.
Pero los que beban del agua que yo doy, no volverán a tener sed de nuevo. El agua que yo doy se convierte en una fuente de agua rebosante dentro de ellos, dándoles vida eterna".
No se preocupen por la comida que perece, sino concéntrense en la comida que permanece, la de la vida eterna, la cual les dará el Hijo del hombre, porque Dios el Padre ha colocado su sello de aprobación en él".
Entonces ellos le preguntaron: "¿Qué tenemos que hacer para hacer la voluntad de Dios?"
Jesús respondió: "Lo que Dios quiere que hagan es que crean en aquél a quien Él envió".
Simón Pedro respondió, "Señor, ¿a quién seguiremos? Tú eres el único que tiene palabras de vida eterna.
Entren por la puerta estrecha. Porque es amplia la puerta y espacioso el camino que lleva a la destrucción, y muchos andan por él. Pero estrecha es la puerta y angosto el camino que llevan a la vida, y solo unos pocos lo encuentran.
Entren por la puerta estrecha. Porque es amplia la puerta y espacioso el camino que lleva a la destrucción, y muchos andan por él. Pero estrecha es la puerta y angosto el camino que llevan a la vida, y solo unos pocos lo encuentran.
Si tratan de salvar su vida, la perderán, pero si pierden su vida por causa de mí, la salvarán.
Ellos se irán a la condenación eterna, pero los justos entrarán a la vida eterna".
"Les digo la verdad", respondió Jesús, "cualquiera que deje todo por mi causa, y por causa de la Buena Noticia, su casa o sus hermanos, sus hermanas o a su padre y su madre, sus hijos o sus tierras, recibirá como recompensa cien veces tantas casas y hermanos, hermanas e hijos y tierras, mas persecución. En el mundo por venir recibirán vida eterna.
En cierta ocasión, un experto en leyes religiosas se levantó y quiso ponerle una trampa a Jesús: "Maestro", preguntó, "¿Qué debo hacer para ganar la vida eterna?"
"¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué has leído?" preguntó Jesús.
"Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con todo tu espíritu, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y amarás a tu prójimo como a ti mismo", respondió el hombre.
"Estás en lo cierto", le dijo Jesús. "Haz esto, y vivirás".
Pelea la buena batalla confiando en Dios. Aférrate completamente a la vida eterna a la cual fuiste llamado. Esto fue lo que prometiste hacer delante de muchos testigos.
Pelea la buena batalla confiando en Dios. Aférrate completamente a la vida eterna a la cual fuiste llamado. Esto fue lo que prometiste hacer delante de muchos testigos.
Perseverança e glória futura
A vida eterna exige perseverança. Os sofrimentos presentes não se comparam com a glória que será revelada. Deus nos guardará até o fim.
Así que los que han seguido haciendo lo correcto, recibirán gloria, honor, inmortalidad y vida eterna.
Así como el pecado gobernó sobre nosotros y nos llevó a la muerte, ahora la gracia es la que gobierna al justificarnos delante de Dios, trayéndonos vida eterna por medio de Jesucristo, nuestro Señor.
Sin embargo, estoy convencido de que lo que sufrimos en el presente no es nada si lo comparamos con la gloria futura que se nos revelará.
Estas tribulaciones triviales que tenemos, apenas duran un poco de tiempo, pero producen para nosotros gloria eterna.
No nos interesa lo visible, porque aspiramos a lo invisible. Lo que vemos es temporal, pero lo que no vemos es eterno.
No se dejen engañar, Dios no puede ser tratado con desacato: todo lo que siembren, eso cosecharán. Si ustedes siembran conforme a su naturaleza humana pecaminosa, de esa misma naturaleza segarán autodestrucción. Pero si siembran conforme al Espíritu, cosecharán vida eterna.
Si ustedes siembran conforme a su naturaleza humana pecaminosa, de esa misma naturaleza segarán autodestrucción. Pero si siembran conforme al Espíritu, cosecharán vida eterna.
En consecuencia, tiene el poder para salvar por completo a los que se acercan a Dios por medio de él, viviendo siempre para rogar su caso a favor de ellos.
Pero después de que hayan sufrido un poco, el Dios de toda gracia, que los llamó a su gloria eterna en Cristo, él mismo los restaurará, los sostendrá, los fortalecerá y les dará un fundamento sólido.
Pero ustedes, amigos míos, deben edificarse a sí mismos por la fe en Dios. Oren en el Espíritu Santo, manténganse a salvo en el amor de Dios, y esperen la misericordia de nuestro Señor Jesucristo, que otorga vida eterna.
A eternidade com Deus
A Bíblia descreve a plenitude da vida eterna: sem dor, sem lágrimas, em perfeita comunhão com Deus para sempre.
Escuché una voz fuerte que salía del trono y decía: "Ahora la casa de Dios está con los seres humanos y él vivirá con ellos. Ellos serán su pueblo. Dios mismo estará con ellos como su Dios. El enjugará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no volverá a ocurrir. Y nunca más habrá lamento, llanto, o dolor, porque el mundo anterior ya nunca más existirá".
"Yo soy el Principio y el Fin", dice el Señor Dios Todopoderoso, que era, que es, y que vendrá.
El mundo y sus malos deseos acabarán, pero los que hacen la voluntad de Dios vivirán para siempre.