Vida
A vida é um dom precioso de Deus. Desde a concepção até a eternidade, as Escrituras revelam o propósito, o valor e a plenitude da vida que o Senhor nos oferece.
Deus, o autor da vida
O Senhor é quem dá a vida e a sustenta. Cada ser humano foi formado por suas mãos com propósito e intenção divina.
A vida em Cristo
Jesus é o caminho, a verdade e a vida. Nele encontramos sentido, plenitude e a promessa de vida abundante e eterna.
Jesús respondió: "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre si no es a través de mí.
El ladrón solo viene a robar, matar y destruir. Yo he venido para traerles vida, una vida abundante.
Jesús dijo: "Yo soy la resurrección y la vida. Aquellos que creen en mí, vivirán aunque mueran. Todos los que viven en mí y creen en mí, no morirán jamás. ¿Crees esto?"
"Yo soy el pan de vida", respondió Jesús. "Cualquiera que viene a mí nunca más tendrá hambre, y cualquiera que cree en mí nunca más tendrá sed.
Si creen en mí, de ustedes fluirán ríos de agua viva, como dice la Escritura".
He sido justificado con Cristo, de modo que ya no soy yo quien vive, sino Cristo quien vive en mí. La vida que ahora vivo en este cuerpo, la vivo confiando en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó por mí.
He sido justificado con Cristo, de modo que ya no soy yo quien vive, sino Cristo quien vive en mí. La vida que ahora vivo en este cuerpo, la vivo confiando en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó por mí.
Vivendo com sabedoria
A Bíblia nos orienta a viver com sabedoria, aproveitando bem o tempo, guardando o coração e buscando a vontade de Deus para cada dia.
Así que tengan cuidado en cuanto a su forma de vivir, no con necedad, sino con sabiduría, haciendo el mejor uso posible de las oportunidades, porque los días están llenos de maldad.
A vida no dia a dia
Cada dia é uma oportunidade de glorificar a Deus. A Escritura nos chama a viver com propósito, confiança e fé prática.
Prioridades e eternidade
Jesus nos lembra que a vida é mais que comida e o corpo mais que roupa. O que importa é buscar o Reino de Deus e viver para a eternidade.
"Por eso les digo que no se preocupen por sus vidas. No se preocupen por lo que van a comer, o por lo que van a beber, o por la ropa con la que van a vestir. ¿Acaso no es la vida más importante que la comida, y el cuerpo más que la ropa? Miren las aves—ellas no siembran ni cosechan, ni guardan alimento en los graneros, porque el Padre celestial las alimenta. ¿No son ustedes más que las aves? ¿Quién de ustedes puede, por mucho que se afane, añadir un minuto a su vida?
"¿De qué le servirá a alguien ganar todo en el mundo, y perder su vida?
Jesús entonces llamó a la multitud y a sus discípulos para que se acercaran a él, y les dijo: "Si alguno quiere seguirme, debe renunciar a sí mismo, cargar su cruz y entonces seguirme. Si alguno quiere salvar su vida, la perderá, pero si alguno pierde su vida por mi causa y por causa de la Buena Noticia, la salvará.
"¿De qué le servirá a alguien ganar todo en el mundo, y perder su vida? ¿Qué darían ustedes a cambio de su vida? Si ustedes sienten vergüenza de reconocerme a mí y lo que yo digo entre este pueblo infiel y pecaminoso, entonces el Hijo del hombre se avergonzará de ustedes cuando venga con la gloria de su Padre, con los santos ángeles".
"Estén alerta, y cuídense de todo pensamiento y acción de avaricia, pues la vida de una persona no se mide por la cantidad de posesiones que tiene".
La vida eterna es esta: conocerte, a ti que eres el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien enviaste.
La paga del pecado es muerte, pero el regalo de Dios es vida eterna por medio de Jesucristo, nuestro Señor.
No sigan los caminos de este mundo; por el contrario, sean transformados por la renovación espiritual de sus mentes, a fin de que puedan demostrar cómo es realmente la voluntad de Dios: buena, agradable, y perfecta.
(Pues vivimos por la fe en el Señor, y no por vista).
Esfuércense por estar en paz con todos y buscar la santidad, pues de lo contrario no verán al Señor.
Procuren vivir una vida tranquila, preocupándose de sus propios asuntos, haciendo cada uno su propio trabajo, como ya les hemos enseñado, para que su forma de vivir sea respetada por los que no son cristianos, y así ustedes no dependan de que otros les provean lo que necesitan.
Todo lo que tengan que hacer, háganlo bien, como si lo hicieran para Dios y no para las personas, porque ustedes saben que el Señor les dará una herencia como recompensa. ¡Recuerden que están sirviendo a Cristo el Señor!
Feliz es quien soporta con paciencia la tentación, porque cuando haya demostrado que es fiel, recibirá la corona de vida que Dios promete a los que le aman.
¿Quién entre ustedes tiene sabiduría y entendimiento? Pues permita que su buen vivir demuestre lo que hace, actuando rectamente, con sabia bondad y consideración.
Recuerden: "Los que quieren amar sus vidas y ver días felices, deben abstenerse de hablar el mal, y no decir mentiras. Aléjense del mal y hagan el bien; ¡busquen la paz y síganla!