Vitória
A vitória do cristão não depende de suas próprias forças, mas do poder de Deus que opera em nós. As Escrituras declaram que somos mais que vencedores por meio daquele que nos amou.
A vitória vem de Deus
O Senhor luta por nós. Quando confiamos nele, nenhuma arma forjada contra nós prosperará e nenhum inimigo prevalecerá.
porque Yavé su ʼElohim va con ustedes para combatir por ustedes contra sus enemigos y para darles la victoria.
Yavé dijo a Josué: No temas a ellos porque los entregué en tu mano, y ninguno de ellos resistirá delante de ti.
El caballo es preparado para el día de la batalla,
Pero la victoria es de Yavé.
No poseyeron la tierra por su espada,
Ni los libró su brazo,
Sino tu mano derecha, tu brazo y la luz de tu rostro,
Porque te complaciste en ellos.
Tú eres mi Rey, oh ʼElohim.
¡Ordena las victorias de Jacob!
Mais que vencedores
Em todas as circunstâncias, a fé nos dá a vitória. O mundo tenta nos derrubar, mas Cristo já venceu o mundo e nos faz triunfar.
Porque todo lo nacido de Dios vence al mundo, y esta es la victoria que venció al mundo: nuestra fe.
Pero en todas estas cosas ganamos la más gloriosa victoria por medio de Aquel que nos amó. Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni gobernantes, ni lo presente, ni lo que viene, ni poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni otra criatura podrá separarnos del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, nuestro Señor.
¿Qué diremos con respecto a esto? Si Dios está a favor de nosotros, ¿quién contra nosotros?
¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?
Pues el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la Ley.
Pero ¡gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!
Força para a batalha
Deus nos reveste com sua armadura espiritual, nos fortalece e nos encoraja. Mesmo que o justo caia sete vezes, ele se levanta.
Tomen la armadura completa de Dios, para que puedan resistir en el día malo y, después de conquistar todo, estar firmes.
Porque siete veces cae el justo y se vuelve a levantar,
Pero los impíos tropiezan en la calamidad.
Por medio de ʼElohim haremos proezas.
Él pisoteará a nuestros enemigos.
Caerán a tu lado 1.000,
Y 10.000 a tu mano derecha,
Pero a ti no llegará.
¡Puedo todas las cosas en Cristo Quien me fortalece!