A volta de Jesus
A volta de Jesus é uma das maiores promessas da Bíblia. Cristo prometeu que retornará em glória, e os cristãos vivem na expectativa desse dia triunfante.
A promessa do retorno
Jesus prometeu aos discípulos que voltaria. Os anjos confirmaram essa promessa na ascensão, e os apóstolos ensinaram que Ele virá com poder.
En la casa de mi Padre hay habitaciones suficientes; si no fuera así, ¿habría dicho que voy a preparar un lugar para ustedes?
Y si voy y preparo un lugar para ustedes, volveré y les llevaré para que estén conmigo, para que estén donde yo estoy.
Y habiendo dicho estas cosas, mientras miraban, fue tomado, y se fue de su vista en una nube.
Y mientras miraban al cielo con gran atención, dos hombres vinieron a ellos, vestidos de blanco,
Y dijeron: ¡Varones galileos! ¿Por qué están mirando al cielo? Este Jesús, que fue llevado de ustedes al cielo, vendrá de nuevo, de la misma manera en que lo viste ir al cielo.
El que da testimonio de estas cosas dice: Verdaderamente, vengo pronto. Amén, sí ven, Señor Jesús.
Mira, vengo pronto; y mi recompensa está conmigo, para dar a cada hombre conforme a sus obras.
Os sinais e o momento
Ninguém sabe o dia nem a hora. Jesus alertou sobre falsos sinais e nos chamou à vigilância constante, pois Ele virá como ladrão na noite.
Pero de ese día y hora nadie tiene conocimiento, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre solamente.
Y como lo fueron los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.
Porque como en aquellos días antes del diluvio, estaban festejando y tomando esposas y casándose, hasta el día en que Noé entró en el arca,
Y no tuvieron cuidado hasta que llegó el diluvio y se los llevó a todos; así será la venida del Hijo del hombre.
Pero de aquel día o esa hora nadie tiene conocimiento, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.
Pero sobre los tiempos y su orden, mis hermanos, no hay necesidad de que les diga nada.
Porque ustedes saben que el día del Señor vendrá como ladrón en la noche.
Cuando dicen: Hay paz y no peligro, vendrá sobre ellos destrucción repentina, como dolores de parto en una mujer encinta; y no podrán escapar de eso.
Velen, manténganse despiertos entonces! porque no saben en qué día vendrá su Señor.
Pero asegúrense de esto, que si el dueño de la casa hubiese sabido del momento en que el ladrón estaba llegando, él hubiese estado velando, y no hubiese permitido que su casa fuera asaltada.
Prepárate entonces; porque cuando menos lo esperen él Hijo del hombre regresara.
Ahora, en cuanto a la venida del Señor Jesucristo, y nuestro encuentro con él, es nuestro deseo, hermanos míos,
Que no cambien fácilmente de opinión ni se turben con un espíritu, ni con una palabra, ni con una carta como de nosotros, con la sugerencia de que el día del Señor ya ha llegado;
No se dejen engañar: porque primero se apartaran de la fe, y la revelación del hombre de pecado, el hijo de la destrucción,
El cual se pone contra toda autoridad, levantándose a sí mismo sobre todo lo que es nombrado Dios o se le da culto; para que tome asiento en el Templo de Dios, presentándose como Dios.
A glória da segunda vinda
Cristo voltará nas nuvens, com poder e grande glória. Os mortos em Cristo ressuscitarão, e os vivos serão arrebatados para encontrá-lo nos ares.
Porque el Señor mismo descenderá del cielo con una palabra de autoridad, con la voz del ángel principal, con el sonido de un cuerno; y los muertos en Cristo revivirán primero;
Entonces los que aún vivimos, seremos llevados juntamente con ellos en las nubes para ver al Señor en el aire; y así estaremos para siempre con el Señor.
Pero en aquellos días, después de ese tiempo de angustia, el sol se oscurecerá y la luna no dará su resplandor,
Y las estrellas caerán del cielo, y las potencias que están en los cielos serán conmovidas.
Y entonces verán al Hijo del hombre viniendo en las nubes con gran poder y gloria.
Y entonces él enviará a los ángeles, y reunirá a sus santos de los cuatro vientos, desde la parte más lejana de la tierra hasta la parte más lejana del cielo.
Pero cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con él, se sentará en su trono de gloria.
Y delante de él todas las naciones se juntarán; y serán separados el uno del otro, como las ovejas se separan de las cabras por el pastor.
Y pondrá las ovejas a su derecha, pero las cabras a la izquierda.
Y el cielo estaba abierto; y vi un caballo blanco, y el que estaba sentado en él se llamaba Cierto y Verdadero; y él está juzgando y haciendo guerra en justicia.
Y sus ojos son llama de fuego, y coronas sobre su cabeza; y tiene un nombre por escrito, del cual ningún hombre tiene conocimiento más que él mismo.
Y él está vestido con una túnica lavada con sangre; y su nombre es El Verbo de Dios.
Y los ejércitos que están en los cielos fueron tras él en caballos blancos, vestidos de lino fino, blanco y limpio.
Y de su boca sale una espada aguda, con la cual hiere a las naciones; y él las regirá con vara de hierro; y él aplasta con sus pies las uvas de la ira de Dios, Todopoderoso.
Y en su manto y en su pierna hay un nombre, REY DE REYES, Y SEÑOR DE SEÑORES.
Porque si alguno tiene un sentimiento de vergüenza por mí o por mis palabras, el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en su gloria y la gloria del Padre y de los santos ángeles.
Vivendo na expectativa
A certeza do retorno de Cristo nos chama a viver em santidade, aguardando novos céus e nova terra onde habita a justiça.
Pero, mis queridos hermanos, tengan en cuenta esta única cosa, que con el Señor un día es lo mismo que mil años, y mil años no son más que un día.
El Señor no tarda en cumplir su palabra, como a algunos les parece, sino que es paciente con nosotros, no deseando la destrucción de ninguno, sino que todos se aparten de sus malos caminos.
Pero el día del Señor vendrá como un ladrón; y en ese día los cielos se envolverán con un gran ruido, y la sustancia de la tierra será cambiada por el calor violento, y el mundo y todo lo que hay en él se consumirá.
Viendo que todas estas cosas están llegando a ese fin, ¿con cuánta devoción y santidad deben andar ustedes, en toda conducta santa y justicia,
Buscando y verdaderamente deseando la venida del día de Dios, cuando los cielos llegará a su fin a través del fuego, y la sustancia de la tierra será cambiada por el gran calor?
Pero teniendo fe en su palabra, estamos buscando un cielo nuevo y una tierra nueva, que será el lugar donde mora la justicia.
Y porque por la ley de Dios la muerte viene a los hombres una vez, y después de eso son juzgados;
De modo que Cristo, habiendo recibido en su primera venida los pecados de los hombres, será visto por segunda vez, sin pecado, por los que lo esperan, para su salvación.