4 Mira, todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía: la muerte será el destino del alma del pecador.
20 El alma que comete pecado será condenada a muerte; el hijo no será responsabilizado por las malas acciones del padre, o el padre por las malas acciones del hijo; la justicia de los rectos será sobre sí mismo, y la maldad del malvado sobre sí mismo.
Domínio Público. Esta tradução bíblica de domínio público é trazida a você por cortesia de eBible.org.