1 Pero ahora, dice el Señor tu Creador, Jacob, y tú dador de vida, Israel: no temas, porque te he redimido; Te nombro por tu nombre, te he hecho mío.
2 Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y por los ríos, no te ahogarán; cuando pases por el fuego, no te quemarás; y la llama no arderá en ti.
1 Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. 2 Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.
2 Si tienes que pasar por el agua, yo estaré contigo,
si tienes que cruzar ríos, no te ahogarás;
si tienes que pasar por el fuego, no te quemarás,
las llamas no arderán en ti.43.2 El agua y el fuego representan simbólicamente los peligros que deberán afrontar los exiliados al regresar a Jerusalén (cf. Sal 66.12). La mención de estos dos elementos evoca probablemente el paso de los israelitas a través del Mar Rojo (Ex 14.22) y a través de los ardores del desierto (Dt 32.10).
1 Así dice ahora el Señor, quien te creó y te formó:
«No temas, Jacob, porque yo te rescaté; yo te di tu nombre, Israel, y tú me perteneces.
2 Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; cuando cruces los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni las llamas arderán en ti.