8 No te avergüences, pues, de dar testimonio a favor de nuestro Señor; ni tampoco te avergüences de mí, preso por causa suya.1.8 Preso por causa suya: Lit. su prisionero; véase Ef 3.1. Aquí se alude a la prisión de Pablo en Roma (véase 1.16-17 n.). Antes bien, con las fuerzas que Dios te da, acepta tu parte en los sufrimientos que vienen por causa del evangelio.
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