12 Porque no estamos luchando contra poderes humanos, sino contra malignas fuerzas espirituales del cielo,6.12 Del cielo: es decir, en el ámbito espiritual o más allá de lo terrenal (Ef 1.3 nota). las cuales tienen mando, autoridad y dominio sobre el mundo de tinieblas que nos rodea.6.12 Se trata de poderes espirituales; véase Ef 1.21-22 n.
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