16 Jesús fue a Nazaret, el pueblo donde se había criado. El sábado entró en la sinagoga, como era su costumbre, y se puso de pie para leer las Escrituras.4.15-16 Sinagoga: casa de reunión y culto público de los judíos; véase Índice temático. En el culto del sábado, el que presidía podía invitar a cualquier varón adulto, judío, a leer en voz alta un pasaje de las Escrituras y explicarlo.17 Le dieron a leer el libro del profeta Isaías, y al abrirlo encontró el lugar donde estaba escrito:4.17 Al comienzo de su labor pública, Jesús hace suyas las palabras del profeta Isaías para declarar que su mensaje y su ministerio están dirigidos a los pobres y oprimidos y a todos los necesitados. Véase 2.8 n.
18 «El Espíritu del Señor está sobre mí,
porque me ha consagrado
para llevar la buena noticia a los pobres;
me ha enviado a anunciar libertad a los presos
y dar vista a los ciegos;
a poner en libertad a los oprimidos;
19 a anunciar el año favorable del Señor.»4.18-19 Is 61.1-2 (gr.); la última frase del v. 18 es de Is 58.6. Los pasajes citados forman parte de los poemas referentes al siervo del Señor (cf. también Is 42.7; 49.9).
20 Luego Jesús cerró el libro,4.20 Cerró:: Lit. enrolló; los libros tenían la forma de rollos y eran de cuero (pergamino). lo dio al ayudante de la sinagoga y se sentó.4.20 Se sentó: La lectura de las Escrituras en la sinagoga se hacía de pie (v. 16), pero el expositor se sentaba para impartir la exhortación o enseñanza. Todos los que estaban allí tenían la vista fija en él. 21 Él comenzó a hablar, diciendo:
—Hoy mismo4.21 Este hoy se refiere al tiempo de salvación mesiánica que Jesús trae a los hombres. Cf. Heb 3.7—4.13. se ha cumplido la Escritura que ustedes acaban de oír.4.21 Tanto en Lc como en Hch se destaca el cumplimiento de las Escrituras en la misión de Jesús. Véase Lc 24.44 nota.