17 todo lo bueno y perfecto que se nos da, viene de arriba, de Dios, que creó los astros del cielo. Dios es siempre el mismo: en él no hay variaciones ni oscurecimientos.1.17 Cf. Nm 23.19; Mal 3.6. Alusión a los cambios de posición y de luminosidad de los astros.
Publicidade