Deberes conyugales
1 Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos, de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeres 2 al observar vuestra conducta casta y respetuosa3:2 Lit., temerosa. 3 Y que vuestro adorno no sea externo: peinados ostentosos3:3 Lit., cabello trenzado, joyas de oro o vestidos lujosos, 4 sino que sea el yo interno3:4 Lit., la persona oculta en el corazón, con el adorno3:4 O, la cualidad incorruptible de un espíritu tierno y sereno, lo cual es precioso delante de Dios. 5 Porque así también se adornaban en otro tiempo las santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos. 6 Así obedeció Sara a Abraham, llamándolo señor, y vosotras habéis llegado a ser hijas de ella, si hacéis el bien y no estáis amedrentadas por ningún temor.