10 Lo encontró en tierra desierta,
en la horrenda32:10 O, rugiente soledad de un desierto;
lo rodeó, cuidó de él,
lo guardó como a la niña de sus ojos.
11 Como un águila que despierta su nidada,
que revolotea sobre sus polluelos,
extendió sus alas y los tomó,
los llevó sobre su plumaje.