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Lucas 7:36-38,47,48,50

LBLA La Biblia de las Américas

Jesús perdona a una pecadora

36 Uno de los fariseos le pedía que comiera con él; y entrando en la casa del fariseo, se sentó7:36 Lit., se recostóa la mesa.37 Y he aquí, había en la ciudad una mujer que era pecadora, y cuando se enteró de que Jesús estaba sentado7:37 Lit., recostadoa la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; 38 y poniéndose detrás de Él a sus pies, llorando, comenzó a regar sus pies con lágrimas y los secaba con los cabellos de su cabeza, besaba sus pies y los ungía con el perfume. 47 Por lo cual te digo que sus pecados, que son muchos, han sido perdonados, porque amó mucho; pero a quien poco se le perdona, poco ama.48 Y a ella le dijo: Tus pecados han sido perdonados.50 Pero Jesús dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vete en paz.

Em outras traduções

  1. RVR1960 Biblia Reina Valera 1960

    36 Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa. 37 Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; 38 y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume.Mt. 26.7;Mr. 14.3;Jn. 12.3.47 Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama. 48 Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. 50 Pero él dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz.

  2. NTV Nova Tradução Vivente

    36 Uno de los fariseos invitó a Jesús a cenar, así que Jesús fue a su casa y se sentó a comer.7:36 O y se reclinó.37 Cuando cierta mujer de mala vida que vivía en la ciudad se enteró de que Jesús estaba comiendo allí, llevó un hermoso frasco de alabastro lleno de un costoso perfume. 38 Llorando, se arrodilló detrás de él a sus pies. Sus lágrimas cayeron sobre los pies de Jesús, y ella los secó con sus cabellos. No cesaba de besarle los pies y les ponía perfume.

    47 »Te digo que sus pecados —que son muchos— han sido perdonados, por eso ella me demostró tanto amor; pero una persona a quien se le perdona poco demuestra poco amor.

    48 Entonces Jesús le dijo a la mujer: «Tus pecados son perdonados».

    50 Y Jesús le dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado; ve en paz».

  3. NVIES Nueva Versión Internacional

    36 Uno de los fariseos invitó a Jesús a comer, así que fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa.7:36 se sentó a la mesa. Lit. se recostó.37 Ahora bien, vivía en aquel pueblo una mujer que tenía fama de pecadora. Cuando ella se enteró de que Jesús estaba comiendo en casa del fariseo, se presentó con un frasco de alabastro lleno de perfume. 38 Llorando, se arrojó a los pies de Jesús,7:38 se arrojó a los pies de Jesús. Lit. se puso detrás junto a sus pies; es decir, detrás del recostadero. de manera que se los bañaba en lágrimas. Luego se los secó con los cabellos; también se los besaba y se los ungía con el perfume.

    47 Por esto te digo: si ella ha amado mucho, es que sus muchos pecados le han sido perdonados. Pero a quien poco se le perdona, poco ama.

    48 Entonces le dijo Jesús a ella:

    —Tus pecados quedan perdonados.

    50 —Tu fe te ha salvado —le dijo Jesús a la mujer—; vete en paz.

  4. DHH Biblia Dios Habla Hoy

    36 Un fariseo7.36 Fariseo: Véase Índice temático. invitó a Jesús a comer, y Jesús fue a su casa. Estaba sentado a la mesa, 37 cuando una mujer de mala vida,7.37 De mala vida: Lit. pecadora; posiblemente una prostituta, aunque el texto no lo dice, y la palabra tiene un sentido más general (véase Mt 9.10 nota). que vivía en el mismo pueblo y que supo que Jesús había ido a comer a casa del fariseo, llegó con un frasco de alabastro lleno de perfume.7.37 Alabastro: piedra blanda, con la que se fabricaban frascos para perfume.38 Llorando, se puso junto a los pies de Jesús7.38 En ciertas ocasiones de carácter formal, los judíos se recostaban en divanes para comer, con los pies descalzos y alejados de la mesa; de ese modo la mujer pudo acercarse a los pies de Jesús. y comenzó a bañarlos con lágrimas. Luego los secó con sus cabellos, los besó y derramó sobre ellos el perfume.

    47 Por esto te digo que sus muchos pecados son perdonados, porque amó mucho; pero la persona a quien poco se le perdona, poco amor muestra.

    48 Luego dijo a la mujer:

    —Tus pecados te son perdonados.

    50 Pero Jesús añadió, dirigiéndose a la mujer:

    —Por tu fe has sido salvada; vete tranquila.7.50 Lc 8.48; 17.19; 18.42.

  5. NBLA Nueva Biblia de las Américas

    36 Uno de los fariseos pidió a Jesús que comiera con él; y entrando Él en la casa del fariseo, se sentó7:36 Lit. se recostó.a la mesa.37 Había en la ciudad una mujer que era pecadora, y cuando se enteró de que Jesús estaba sentado7:37 Lit. recostado.a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; 38 y poniéndose detrás de Él a Sus pies, llorando, comenzó a regar Sus pies con lágrimas y los secaba con los cabellos de su cabeza, besaba Sus pies y los ungía con el perfume.

    47 Por lo cual te digo que sus pecados, que son muchos, han sido perdonados, porque amó mucho; pero a quien poco se le perdona, poco ama».48 Entonces Jesús le dijo a la mujer: «Tus pecados han sido perdonados».

    50 Pero Jesús dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado, vete en paz».

  6. RVC Reina Valera Contemporánea

    36 Uno de los fariseos invitó a Jesús a comer, así que Jesús fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa.

    37 Cuando una mujer de la ciudad, que era pecadora, se enteró de que Jesús estaba a la mesa, en la casa del fariseo, llegó con un frasco de alabastro lleno de perfume.

    38 Llorando, se arrojó a los pies de Jesús y comenzó a bañarlos con lágrimas y a secarlos con sus cabellos; también se los besaba, y los ungía con el perfume.Mt 26.7;Mc 14.3;Jn 12.3.

    47 Por eso te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho. Pero a quien poco se le perdona, poco ama.»

    48 Y a ella le dijo: «Tus pecados te son perdonados.»

    50 Pero Jesús le dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado. Ve en paz.»

  7. TLA Tradução em Linguagem Atual

    36 Un fariseo llamado Simón invitó a Jesús a comer en su casa. Jesús aceptó y se sentó a la mesa.7.36 Se sentó a la mesa: En aquella época, la gente acostumbraba recostarse apoyándose sobre el codo izquierdo, mientras comía con la mano derecha. Las mesas tenían patas muy cortas.

    37 Una mujer de mala fama,7.37 De mala fama: lit. pecadora. Es muy probable que esta mujer haya sido una prostituta. que vivía en aquel pueblo, supo que Jesús estaba comiendo en casa de Simón. Tomó entonces un frasco de perfume muy fino, y fue a ver a Jesús.

    38 La mujer entró y se arrodilló detrás7.38 Detrás: Como las mesas tenían patas muy cortas (véase nota a v. 36), la mujer pudo arrodillarse detrás de Jesús. de Jesús, y tanto lloraba que sus lágrimas caían sobre los pies de Jesús. Después le secó los pies con sus propios cabellos, se los besó y les puso el perfume que llevaba.

    47 Me ama mucho porque sabe que sus muchos pecados ya están perdonados. En cambio, al que se le perdonan pocos pecados, ama poco.

    48 Después Jesús le dijo a la mujer: «Tus pecados están perdonados.»

    50 Pero Jesús le dijo a la mujer: «Tú confías en mí, y por eso te has salvado. Vete tranquila.»

  8. RV Reina Valera 1909

    36 Y le rogó 7.36 Mt. 26.6-13. Mr. 14.3-9.uno de los Fariseos, que comiese con él. Y entrado en casa del Fariseo, sentóse á la mesa.

    37 Y he aquí una mujer que había sido pecadora en la ciudad, como entendió que estaba á la mesa en casa de aquel Fariseo, 7.37 Mt. 26.7.trajo un alabastro de ungüento,

    38 Y estando detrás á sus pies, comenzó llorando á regar con lágrimas sus pies, y los limpiaba con los cabellos de su cabeza; y besaba sus pies, y los ungía con el ungüento.

    47 Por lo cual te digo que sus muchos pecados son perdonados, porque amó mucho; mas al que se perdona poco, poco ama.

    48 Y á ella dijo: 7.48 Mt. 9.2.Los pecados te son perdonados.

    50 Y dijo á la mujer: 7.50 ver. 9. Mt. 9.2.Tu fe te ha salvado, 7.50 cp. 8.48.ve en paz.

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