Jesús calma la tempestad
22 Y8:22 Lit., Y sucedió que uno de aquellos días, entró en una barca con sus discípulos, y les dijo: Pasemos al otro lado del lago. Y se hicieron a la mar. 23 Pero mientras ellos navegaban, Él se durmió; y una violenta tempestad8:23 Lit., tempestad de viento descendió sobre el lago, y comenzaron a anegarse y corrían peligro. 24 Y llegándose a Él, le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Y Él, levantándose, reprendió al viento y a las olas embravecidas, y cesaron y sobrevino la calma. 25 Y Él les dijo: ¿Dónde está vuestra fe? Pero ellos estaban atemorizados y asombrados, diciéndose unos a otros: ¿Quién, pues, es este que aun a los vientos y al agua manda y le obedecen?
El endemoniado gadareno
26 Navegaron hacia la tierra de los gadarenos8:26 Otros mss. dicen: guerasenos, o, guerguesenos, y así en el vers. 37 que está al lado opuesto de Galilea;