22 Que las misericordias del Señor jamás terminan3:22 Así en un ms., el Targum y la versión siriaca; en heb., porque no somos consumidos,
pues nunca fallan sus bondades;
23 son nuevas cada mañana;
¡grande es tu fidelidad!
24 El Señor es mi porción —dice mi alma—
por eso en Él espero.