9 Seguí mirando
Hasta que se establecieron tronos,
Y el Anciano de Días se sentó.
Su vestidura era blanca como la nieve,
Y el cabello de Su cabeza como lana pura,
Su trono, llamas de fuego,
Y sus ruedas, fuego abrasador.
10 -»Un río de fuego corría,
Saliendo de delante de Él.
Miles de millares le servían,
Y miríadas de miríadas7:10 O innumerables. estaban en pie delante de Él.
El tribunal se sentó,
Y se abrieron los libros.