22 Que las misericordias del Señor jamás terminan,
Pues nunca fallan Sus bondades;
23 Son nuevas cada mañana;
¡Grande es Tu fidelidad!
24 «El Señor es mi porción», dice mi alma,
«Por tanto en Él espero».
22 Que las misericordias del Señor jamás terminan,
Pues nunca fallan Sus bondades;
23 Son nuevas cada mañana;
¡Grande es Tu fidelidad!
24 «El Señor es mi porción», dice mi alma,
«Por tanto en Él espero».