28 No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien teman a Aquel que puede hacer perecertanto el alma como el cuerpo en el infierno.
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28 No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien teman a Aquel que puede hacer perecertanto el alma como el cuerpo en el infierno.