18 ¡Huyan del pecado sexual! Ningún otro pecado afecta tanto el cuerpo como este, porque la inmoralidad sexual es un pecado contra el propio cuerpo. 20 porque Dios los compró a un alto precio. Por lo tanto, honren a Dios con su cuerpo.
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18 ¡Huyan del pecado sexual! Ningún otro pecado afecta tanto el cuerpo como este, porque la inmoralidad sexual es un pecado contra el propio cuerpo. 20 porque Dios los compró a un alto precio. Por lo tanto, honren a Dios con su cuerpo.