12—Por favor, permítame preguntar una cosa más a mi señor el rey —dijo ella.—Adelante, habla —respondió él.
14Todos moriremos algún día. Nuestra vida es como agua derramada en el suelo, la cual no se puede volver a juntar. Pero Dios no arrasa con nuestra vida, sino que idea la manera de traernos de regreso cuando hemos estado separados de él.
17Sí, mi señor el rey nos devolverá la tranquilidad de espíritu". Sé que usted es como un ángel de Dios que puede distinguir entre lo bueno y lo malo. Que el Señor su Dios esté con usted.