28 Más tarde, cuando Jesús quedó a solas en la casa con sus discípulos, ellos le preguntaron:
—¿Por qué nosotros no pudimos expulsar ese espíritu maligno?
29 Jesús contestó:
—Esa clase solo puede ser expulsada con oración. 9:29 Algunos manuscritos dicen con oración y ayuno.