3 ¡Nunca permitas que la lealtad ni la bondad te abandonen!
Átalas alrededor de tu cuello como un recordatorio.
Escríbelas en lo profundo de tu corazón.
4 Entonces tendrás tanto el favor de Dios como el de la gente,
y lograrás una buena reputación.
3 ¡Nunca permitas que la lealtad ni la bondad te abandonen!
Átalas alrededor de tu cuello como un recordatorio.
Escríbelas en lo profundo de tu corazón.
4 Entonces tendrás tanto el favor de Dios como el de la gente,
y lograrás una buena reputación.