30 Pero la madre del niño exclamó:
—¡Tan cierto como que el Señor y usted viven, le aseguro a usted que no lo dejaré solo!
Así que Eliseo se levantó y fue con ella.
30 Pero la madre del niño exclamó:
—¡Tan cierto como que el Señor y usted viven, le aseguro a usted que no lo dejaré solo!
Así que Eliseo se levantó y fue con ella.