8 Cuando Eliseo, hombre de Dios, se enteró de que el rey de Israel se había rasgado las vestiduras, le envió este mensaje: «¿Por qué estás tan molesto?5:8 estás tan molesto. Lit. te has rasgado la ropa. ¡Mándame a ese hombre para que sepas que hay profeta en Israel!».
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