1A ti clamo, Señor, ven pronto a mí.Escucha mi voz cuando a ti clamo.
2Que suba a tu presencia mi oracióncomo una ofrenda de incienso,mis manos levantadascomo el sacrificio de la tarde.
5Que cuando el justo me castigue,sea una muestra de amor;que su reprensión sea bálsamo que mi cabeza no rechace,pues mi oración siempre está en contra de las malas obras.
2Como dirigen los esclavos la mirada hacia la mano de su amo,como dirige la esclava la mirada hacia la mano de su ama,así dirigimos la mirada al Señor nuestro Dios,hasta que tenga piedad de nosotros.
3Ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad.Estamos cansados de tanto desprecio,
4del escarnio de los arrogantesy del menosprecio de los orgullosos.