2Amarías, Maluc, Jatús,
20de Salay: Calay;de Amoc: Éber;
34Judá, Benjamín, Semaías y Jeremías.
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2Amarías, Maluc, Jatús,
20de Salay: Calay;de Amoc: Éber;
34Judá, Benjamín, Semaías y Jeremías.
3para que nadie fuera perturbado por estos sufrimientos. Ustedes mismos saben que se nos destinó para esto,
6Ahora Timoteo acaba de volver de Tesalónica con buenas noticias de la fe y del amor de ustedes. Nos dice que conservan gratos recuerdos de nosotros y que tienen muchas ganas de vernos, tanto como nosotros a ustedes.
8¡Ahora sí que vivimos al saber que están firmes en el Señor!
12Que el Señor los haga crecer para que se amen más y más unos a otros, y a todos, tal como nosotros los amamos a ustedes.
8Pero lo que da entendimiento al hombre es el espíritu32:8 espíritu. Alt. Espíritu; también en v. 18. que en él habita;¡es el aliento del Todopoderoso!
15»Job, tus amigos están desconcertados;no pueden responder, les faltan las palabras.
19Estoy como vino embotelladoen odre nuevo a punto de estallar.
7Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio.
9Pues Dios nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestras propias obras, sino por su propia determinación y gracia. Nos concedió este favor en Cristo Jesús antes del comienzo del tiempo;
13Con fe y amor en Cristo Jesús, sigue el ejemplo de la sana doctrina que de mí aprendiste.
3Cumple las órdenes del Señor tu Dios; sigue sus caminos y cumple sus estatutos, mandamientos, ordenanzas y mandatos, los cuales están escritos en la Ley de Moisés. Así prosperarás en todo lo que hagas y por dondequiera que vayas,
14tengo algo que comunicarle.—Habla —contestó ella.
20—Quiero pedirte un pequeño favor —dijo ella—. Te ruego que no me lo niegues.—Dime de qué se trata, madre mía. A ti no puedo negarte nada.
5Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.
6Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando.
8Átalas a tus manos como un signo, llévalas en tu frente como una marca y
2A los líderes de la iglesia, enséñales que sean moderados, respetables, sensatos e íntegros en la fe, en el amor y en la constancia.
4y aconsejar a las jóvenes a amar a sus esposos y a sus hijos,
8y con un mensaje sano e intachable. Así se avergonzará cualquiera que se oponga, pues no podrá decir nada malo de nosotros.
12y nos enseña a rechazar la impiedad y las pasiones mundanas. Así podremos vivir en este mundo con dominio propio, justicia y devoción,
5no segarás lo que haya brotado por sí mismo ni vendimiarás las uvas de tus viñas no cultivadas. La tierra gozará de un año de completo reposo.
43No serás un amo cruel, sino que temerás a tu Dios.
46y podrán dejárselos a sus hijos como herencia para que les sirvan de por vida. En lo que respecta a tus compatriotas, no serás un amo cruel.
1Amos, proporcionen a sus esclavos lo que es justo y equitativo, conscientes de que ustedes también tienen un Amo en el cielo.
6Que su conversación sea siempre amena y de buen gusto. Así sabrán cómo responder a cada uno.
14Los saludan Lucas, el querido médico, y Demas.
2Así que oró al Señor de esta manera:—¡Oh Señor! ¿No era esto lo que yo decía cuando todavía estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, pues bien sabía que tú eres un Dios misericordioso y compasivo, lento para la ira y lleno de amor, que cambias de parecer y no destruyes.
3Así que ahora, Señor, te suplico que me quites la vida. ¡Prefiero morir que seguir viviendo!
4—¿Tienes razón de enfurecerte tanto? —le respondió el Señor.
10El Señor le dijo:—Tú te compadeces de una planta que, sin ningún esfuerzo de tu parte, creció en una noche y en la otra pereció.
2Gracia y paz a ustedes, de Dios el Padre y el Señor Jesucristo.
3Hermanos, siempre debemos dar gracias a Dios por ustedes, como es justo, porque su fe se acrecienta cada vez más y en cada uno de ustedes sigue abundando el amor hacia los otros.
7Y a ustedes que sufren, les dará descanso, lo mismo que a nosotros. Esto sucederá cuando el Señor Jesús se manifieste desde el cielo entre llamas de fuego, con sus poderosos ángeles,
11si ves entre las cautivas alguna mujer hermosa que te atraiga, podrás tomarla por esposa.
13y se deshaga de su ropa de cautiva. Después de que haya vivido en tu casa y guardado luto por su padre y su madre durante todo un mes, podrás unirte a ella y serán marido y mujer.
17Más bien, reconocerá al hijo de la esposa que no ama como primogénito y le dará una doble porción de sus posesiones. Ese hijo es el primer fruto de su vigor y a él le pertenece el derecho de primogenitura.
1El anciano,al querido hermano Gayo, a quien amo en la verdad.
2Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente.
6Delante de la iglesia ellos han dado testimonio de tu amor. Harás bien en ayudarlos a seguir su viaje, como es digno de Dios.
27—Al que lo mate —repitieron— se le dará la recompensa anunciada.
42Echó una mirada a David y, al darse cuenta de que era apenas un muchacho, pelirrojo y buen mozo, con desprecio
44añadió:—¡Ven acá, que voy a echar tu carne a las aves del cielo y a las fieras del campo!
11—¿A quién desea usted que yo haga aparecer? —preguntó la mujer.—Evócame a Samuel —respondió Saúl.
13—No tienes nada que temer —dijo el rey—. Dime lo que has visto.—Veo un espíritu que sube28:13 un espíritu que sube. Alt. dioses que suben. de la tierra —respondió ella.
14—¿Y qué aspecto tiene?—El de un anciano que sube envuelto en un manto.Al darse cuenta Saúl de que era Samuel, se postró rostro en tierra.
2Cada uno debe agradar al prójimo para su bien con el fin de edificarlo.
5Que el Dios que infunde aliento y perseverancia les conceda vivir juntos en armonía, conforme al ejemplo de Cristo Jesús,
30Les ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que se unan conmigo en esta lucha y que oren a Dios por mí.
33El Dios de paz sea con todos ustedes. Amén.
14Manchados de sangreandan por las calles como ciegos.No hay nadie que se atrevaa tocar siquiera sus vestidos.Sámej
18A cada paso nos acechan;no podemos ya andar por las calles.Nuestro fin se acerca, nos ha llegado la hora;¡nuestros días están contados!Qof
20También cayó en sus redes el ungido del Señor,que era el aliento de nuestra vida.Era él de quien decíamos:¡Viviremos bajo su sombra entre las naciones!Shin
8Me preguntó quién era yo y le respondí que era amalecita.
23¡Saúl! ¡Jonatán!Fueron amados y admirados,y en la vida y en la muerte, inseparables.Más veloces eran que las águilasy más fuertes que los leones.
26¡Cuánto sufro por ti, Jonatán,pues te quería como a un hermano!Más preciosa fue para mí tu amistadque el amor de las mujeres.
3¡Ojalá pudiera mi cabezareposar sobre su izquierda!¡Ojalá su derecha me abrazara!El amado
6Grábame como un sello sobre tu corazón;llévame como una marca sobre tu brazo.Fuerte es el amor, como la muerte;el celo, inconmovible como el sepulcro.8:6 el sepulcro. Lit. el Seol.Como llama divinaes el fuego ardiente del amor.
7… a cambio del amor, …
13Tú, que habitas en los jardines,pendientes de tu voz están nuestros amigos;¡déjanos escucharla!La amada
25—Si es pecador, no lo sé —respondió el hombre—. Lo único que sé es que yo era ciego y ahora veo.
36Él respondió:—¿Quién es, Señor? Dímelo, para que crea en él.
38—Creo, Señor —declaró el hombre.Y postrado lo adoró.