17Para colmo, desfallecen nuestros ojosesperando en vano que alguien nos ayude.Desde nuestras torres estamos en esperade una nación que no puede salvarnos.Tsade
18A cada paso nos acechan;no podemos ya andar por las calles.Nuestro fin se acerca, nos ha llegado la hora;¡nuestros días están contados!Qof
20También cayó en sus redes el ungido del Señor,que era el aliento de nuestra vida.Era él de quien decíamos:¡Viviremos bajo su sombra entre las naciones!Shin