Pular para o conteúdo
Publicidade

Eclesiastes 4

8 Vi a un hombre solitario,

sin hijos ni hermanos.

Nunca dejaba de afanarse;

¡jamás le parecían demasiadas sus riquezas!

«¿Para quién trabajo tanto», se preguntó,

«y me abstengo de las cosas buenas?».

¡También esto es vanidad

y una penosa tarea!

Veja também