8 —Los dos tuvimos un sueño —respondieron—, y no hay nadie que nos lo interprete.
—¿Acaso no es Dios quien da la interpretación? —preguntó José—. ¿Por qué no me cuentan lo que soñaron?
8 —Los dos tuvimos un sueño —respondieron—, y no hay nadie que nos lo interprete.
—¿Acaso no es Dios quien da la interpretación? —preguntó José—. ¿Por qué no me cuentan lo que soñaron?