La sangre de Cristo
11 Pero Cristo, al presentarse como sumo sacerdote de los bienes definitivos9:11 definitivos. Var. venideros. en el santuario más excelente y perfecto, no hecho por manos humanas (es decir, que no es de esta creación), 12 entró una sola vez y para siempre en el Lugar Santísimo. No lo hizo con sangre de machos cabríos y becerros, sino con su propia sangre, logrando así un rescate eterno.