34 Entonces llamó a la multitud y a sus discípulos.
—Si alguien quiere ser mi discípulo —les dijo—, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga.35 Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa y por el evangelio la salvará.36 ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde la vida?37 ¿O qué se puede dar a cambio de la vida?