8 »¿Acaso roba el ser humano a Dios? ¡Ustedes me están robando!
»Y todavía preguntan: "¿En qué te robamos?".
»En los diezmos y en las ofrendas.
10 »Traigan íntegro el diezmo a la tesorería del templo; así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto —dice el Señor de los Ejércitos—, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde.