39 Yendo un poco más allá, se postró rostro en tierra y oró: «Padre mío, si es posible, no me hagas beber este trago amargo.26:39 no … amargo. Lit. que pase de mí esta copa.Pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú».
42 Por segunda vez se retiró y oró: «Padre mío, si no es posible evitar que yo beba este trago amargo,26:42 evitar … amargo. Lit. que esto pase de mí.hágase tu voluntad».
44 Así que los dejó y se retiró a orar por tercera vez, diciendo lo mismo.
46 ¡Levántense! ¡Vámonos! ¡Ahí viene el que me traiciona!».
El arresto de Jesús
26:47-56 – Mr 14:43-50; Lc 22:47-53