Los dones espirituales
1 Y ahora, hermanos, deseo hablarles de los dones espirituales porque quiero que los entiendan bien. 2 Como recordarán, antes de convertirse, ustedes solían andar tras los ídolos, ídolos que eran mudos. 3 Por eso les advierto que nadie que dice mensajes del Espíritu puede maldecir a Jesús; y nadie puede decir que «Jesús es el Señor» si el Espíritu Santo no lo está ayudando.
4 Ahora bien, Dios nos da muchas clases de dones, pero el Espíritu Santo es la única fuente de esos dones. 5 Hay diferentes maneras de servir a Dios, pero siempre es a un mismo Señor. 6 Hay muchas maneras en que Dios actúa, pero siempre es un mismo Dios el que realiza todas las cosas en nosotros.
7 El Espíritu Santo le da una manifestación especial a cada uno de nosotros para ayudar a los demás.