27 Pero cuando llegó ante Eliseo, se arrojó al suelo delante de él y se abrazó a sus pies. Guiezi se acercó para apartarla, pero el profeta le dijo:
—Déjala. Es que tiene un gran pesar, y el Señor no me ha revelado de qué se trata.
27 Pero cuando llegó ante Eliseo, se arrojó al suelo delante de él y se abrazó a sus pies. Guiezi se acercó para apartarla, pero el profeta le dijo:
—Déjala. Es que tiene un gran pesar, y el Señor no me ha revelado de qué se trata.