3Restaúranos, oh Dios. Derrama sobre nosotros tu mirada; sólo entonces seremos salvos.
18y jamás te volveremos a abandonar. Revívenos para que volvamos a invocar tu nombre.
19Vuélvenos de nuevo a ti, oh Dios Todopoderoso. Míranos con rostro resplandeciente; sólo entonces seremos salvos.