5¿Cómo he de olvidar la sinceridad de tu fe, que es como la que animó a tu madre Eunice y a tu abuela Loida? Estoy seguro de que es así.
13Ten por norma las sanas verdades que te enseñé, especialmente las concernientes al amor y a la fe en Cristo.
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5¿Cómo he de olvidar la sinceridad de tu fe, que es como la que animó a tu madre Eunice y a tu abuela Loida? Estoy seguro de que es así.
13Ten por norma las sanas verdades que te enseñé, especialmente las concernientes al amor y a la fe en Cristo.
2Varios hombres le trajeron a un paralítico tendido en un camastro. Cuando Jesús vio la fe que tenían, dijo al enfermo:—¡Ten ánimo, hijo! ¡Te perdono tus pecados!
22… —Hija, tu fe te ha sanado. Vete tranquila. …
13si no somos fieles, él se mantiene fiel a nosotros, porque no puede faltar a su promesa.
18que se desviaron de la verdad; ahora dicen que la resurrección de los muertos ya se efectuó, y con ello han debilitado la fe de algunos.
22… a seguir la justicia, la fe, el amor y la …
18Y dije: «Ya no tengo ganas de hacer nada y hasta estoy perdiendo la fe en el Señor».
36el no hacer justicia, ¡son cosas que el Señor para nada aprueba!
40Y Jesús les dijo:—¿Por qué tienen tanto miedo? ¿Acaso no tienen fe?
9A unos les da una fe extraordinaria; a otros, poder para sanar enfermos.
2Si tengo el don de profecía y sé absolutamente de todo, y no tengo amor, no soy nada. Y si tengo una fe tan grande que puedo hacer que los montes cambien de lugar, de nada me servirá sin amor.
13… hay que ahora permanecen: la fe, la esperanza y el …
1Así que, sigamos adelante a otras cosas y, como adultos, dejemos a un lado las primeras enseñanzas acerca de Cristo. No repitamos otra vez las primeras lecciones sobre cómo volvernos a Dios, sobre las acciones que llevan a la muerte, sobre la fe en Dios.
3Si Dios lo permite, esto es lo que haremos.
12… ejemplo de los que por fe y con paciencia heredan las …
20—Porque tienen muy poca fe —les respondió Jesús—. Si tuvieran siquiera una fe tan pequeña como un grano de mostaza, podrían decirle a aquella montaña que se quitara de en medio y se quitaría. Nada les sería imposible.
18—¡Pues tráiganlos!
31Extendiendo la mano, Jesús lo sujetó y le dijo:—¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
5y porque, a pesar de que me encuentro lejos de ustedes, mi corazón está a su lado, feliz de ver que todo marcha bien entre ustedes y que poseen una fe robusta en Cristo.
12… ustedes con él, mediante la fe en el poder de Dios …
2Inculca en los ancianos el ser sobrios, serios, prudentes e íntegros en la fe, en el amor y en la paciencia.
11Sí, Dios ha mostrado su amor gratuito que trae salvación a todo el mundo.
5Cuando Jesús vio la fe de ellos, le dijo al paralítico:—Hijo, tus pecados quedan perdonados.
2Y oren para que seamos librados de personas perversas y malvadas, pues no todos tienen fe.
7Pero está destinada a prosperar la persona que confía en el Señor y en el Señor ha puesto su esperanza y fe.
25Por eso, estoy convencido de que lo mejor es que me quede y continúe con todos ustedes para ayudarlos en el alegre crecimiento de su fe.
27… unidos, luchando juntos por la fe del evangelio.
5La asamblea en pleno aprobó la recomendación. Eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, y también a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, un converso de Antioquía.
7… sacerdotes judíos obedecían a la fe.
34Jesús le dijo:—Hija, tu fe te ha sanado; vete en paz, que ya no estás enferma.
5De esta forma, las iglesias se afianzaban en la fe y crecían en número todos los días.
20Cuando vio la fe de ellos, Jesús le dijo al que estaba postrado:—Amigo, tus pecados quedan perdonados.